Si bien la inflación en los primeros tres meses del año fue pareja para todos los sectores, son los hombres los que cambiaron más rápido sus expectativas respecto de las mujeres que, en promedio, son más pesimistas a la hora de fijar las expectativas sobre el alza de los precios a futuro, según el último informe mensual del Índice de Confianza del Consumidor (ICC) que elaboró la Universidad Católica y Equipos Consultores.
En tanto, respecto al comportamiento de los consumidores sobre la inflación según el nivel educativo, en promedio en 2009 y 2010 las expectativas sobre el alza de los precios fue mayor cuanto menor nivel educativo tengan las personas. No obstante, a marzo de 2011 todos los grupos mostraron percepciones similares producto de que quienes tienen mayor nivel educativo aumentaron sus expectativas respecto a la suba de los precios.
Algo similar ocurre con el nivel socioeconómico. En los últimos tres años los sectores de más bajos recursos son quienes presentan mayores expectativas sobre incrementos en los precios. Esa valoración disminuye a medida que aumenta el nivel socioeconómico.
Según el informe, esta diferencia podría explicarse por la "mayor inflación y volatilidad" que registra el rubro alimentos, el cual tiene una participación elevada en el consumo de los estratos más bajos.
Por su parte, si se analizan las respuestas en función de las distintas franjas etarias no se obtuvieron mayores diferencias. Sin embargo, el fuerte aumento de las expectativas en el ICC de febrero se dio en los grupos de 30 a 39 años y de 40 a 49 años con 70,1% y 72,4%, respectivamente.
Por último, la media histórica demuestra que los consumidores del Interior tienen una expectativa 6,1% superior frente a los de Montevideo.