Los frigoríficos exportadores de Argentina pidieron al gobierno de Cristina Fernández que colabore en la instrumentación de un sistema de producción y comercialización que les permita subsistir para no cerrar más plantas, según publicó El Cronista. Se estima que en 2010 bajaron la cortina 25 plantas de faena y en los primeros tres meses de 2011, las exportaciones de carne argentina bajaron 17% respecto a igual período de 2010. Los frigoríficos argentinos aseguran estar trabajando con una capacidad ociosa de más del 40%, porque además no tienen ganado, y no podrán subsistir.