Una mujer de 55 años fue brutalmente asesinada por su yerno y su hija, quienes después incendiaron el cuarto donde dejaron el cadáver.
Efectivos de la Seccional 20ª de Toledo, encontraron a la pareja circulando en un carro, en actitud sospechosa.
Detenidos ambos, se les incautaron tres garrafas de supergás y varios adornos de escaso valor. Indagados por la Policía, la joven manifestó que eran de su madre, e incluso dio la dirección donde ésta vivía. Al llegar al lugar los efectivos se encontraron con un incendio en una de las habitaciones. Una vez apagadas las llamas, los policías encontraron, envuelto en una frazada el cuerpo de Sara Lisset Álvarez González de 55 años.
Según relataron los jóvenes, se llevaron las garrafas y los adornos para venderlos por pasta base y ante la oposición de la mujer, el yerno la golpeó en la cabeza hasta matarla, tras lo cual envolvieron el cadáver e incendiaron el cuarto para borrar cualquier tipo de evidencia. Sin embargo, el crimen quedó al descubierto rápidamente.
El asesino de Álvarez es un delincuente con profusos antecedentes penales. Se trata de José Saravia, de 25 años.
En el caso trabajaron efectivos de la Seccional 20ª de Toledo y Policía Técnica.