Tropas francesas y de la ONU respondieron a un llamado de los partidarios del presidente electo Ouattara y retomaron los ataques en busca de la renuncia de Gbagbo. Según denuncias, los leales al titular electo asesinaron a más de 100 personas.
Según la organización Human Rights Watch, las milicias leales a Laurent Gbagbo, que se resiste a dejar el poder a pesar de haber perdido en las elecciones, mataron a más de 100 civiles en represalia por una ofensiva importante de los combatientes de Alassane Ouattara, el mandatario electo y reconocido internacionalmente.
El grupo, que solicitó a Ouattara que investigue y castigue los abusos atribuidos a sus tropas y a las que apoyan a su rival Gbagbo, asegura que las fuerzas leales al mandatario electo no sólo mataron a cientos de civiles, sino que también violaron a simpatizantes de su adversario y quemaron aldeas en el occidente del país.
Ayer fue un día de intensos combates en la capital. La misión de la ONU en ese país, ONUCI, y las fuerzas francesas, efectuaron disparos "para neutralizar las armas pesadas" ubicadas alrededor del palacio y de la residencia de Gbagbo, según un vocero de la misión de ONU.
El secretario general de la Organización, Ban ki-moon, escribió en un comunicado que "el continuo uso de armas pesadas contra la población civil y nuestros soldados como también los ataques contra el cuartel general del gobierno legítimo, me han obligado, una vez más, a pedir a la ONUCI que utilice todos los medios necesarios para prevenir la utilización de este tipo de armas".
También los abogados de Ouattara habían pedido a la ONU y a Francia que "neutralicen a los milicianos a sueldo de Gbagbo y entreguen a la Justicia al candidato derrotado".
"Llamamos a las fuerzas imparciales de la ONUCI, con apoyo de Licorne (la fuerza militar francesa que apoya a la ONUCI), a que eliminen inmediatamente las armas pesadas, que neutralicen a los milicianos a sueldo de Gbagbo que constituyen una fuerza de ocupación ilegal, y que entreguen a la Justicia al candidato derrotado", afirmaron Jean-Paul Benoit y Jean-Pierre Mignard, abogados de Ouattara y de la República de Costa de Marfil, en un texto difundido en París.
Por su parte, Gbagbo llamó a sus seguidores a "la resistencia" contra "el ejército francés".
Fue así que los disparos con armas pesadas se reanudaron en el barrio del Palacio Presidencial de Abiyán. "La ONUCI y Licorne empezaron a disparar contra objetivos en varios lugares, en particular cerca del palacio presidencial y en los alrededores de la residencia", confirmó el portavoz de la ONU Hamadoun Touré. "Esto es en represalia por la serie de ataques de los últimos tres o cuatro días no sólo contra la ONU sino también contra la población civil, a menudo con armas de grueso calibre", agregó.
Helicópteros lanzaron cohetes sobre la casa de Gbagbo. Dos habitantes cercanos informaron que vieron cuando dos helicópteros Mi-24 de la ONU y otro francés abrieron fuego contra la residencia. Un vecino dijo que salió humo del recinto.
DISPAROS. "Empezaron hacia las 11:30 en nuestra zona y se reanudaron hacia las 15. Escuchamos fuertes detonaciones de armas pesadas y armas automáticas. No sabemos qué pasa", dijo un habitante de Abiyán. "Hubo tiros esporádicos en los últimos días, pero esta vez es mucho más fuerte", dijo otro.
Una vecina del sector del Hotel Golf, donde tiene su cuartel general Ouattara, atacado el sábado por las fuerzas de Gbagbo, dijo que vio "entre 200 y 300 personas que huían del barrio". Además del ataque de los oficialistas al cuartel de Ouattara, las fuerzas de Gbagbo atacaron el sábado al contingente de la ONU en las inmediaciones de la zona. Un miembro de las fuerzas de paz sufrió heridas de gravedad y fue llevado al hospital.
"Era terrible, si has escuchado eso no puedes quedarte aquí", explicó otra habitante, refiriéndose a los enfrentamientos de anteayer. "En cuanto terminó, todos comenzaron a empacar y partieron con sus pertenencias", recordó.
"Esta mañana (por ayer) vimos vehículos todoterreno que transportaban a hombres armados que comenzaron a entrar en la zona", agregó, sin poder precisar a qué grupo pertenecían esos combatientes. Según esta fuente, "sólo hubo algunos tiros esta mañana, quizá eran disparos de advertencia".
Gbagbo está atrincherado en su residencia en Abiyán y se empeña en seguir gobernando. Luego de realizar acciones diplomáticas durante cuatro meses, Ouattara autorizó una intervención militar.
Vecino: "Escuchamos detonaciones de armas fuertes y automáticas. No se sabe qué pasa".
En el Oeste, ya hay 85 mil desplazados
PARÍS | Un alto responsable de la ONU declaró que más de 85.000 personas fueron desplazadas en el Oeste de Costa de Marfil, en la región donde se registraron varias matanzas y en la cual la situación humanitaria es "catastrófica", según la fuente.
"En total, el número de desplazados en el Oeste de Costa de Marfil es de 85.000 personas, en Duekoué", confirmó Ndolamb Ngokwey, coordinador entre las ONG humanitarias y la ONU.
En Duekoé "unas 25.000 personas están refugiadas en la misión católica y otras 1.000 en una misión protestante", agregó el portavoz, que fue contactado telefónicamente en Abiyán desde París.
"He escuchado historias de horror y terror de personas que huyeron y que estuvieron escondidas varios días en el bosque, antes de que las fuerzas marroquíes de la ONUCI pudieran socorrerlas", afirmó Ngokwey.