En un trabajo conjunto entre oficiales de la Prefectura, del cuerpo de Bomberos y personal de Ancap, se logró controlar una fuga de petróleo sobre el arroyo Solís Grande en el límite departamental entre Canelones y Maldonado.
Tras horas de trabajo en el lugar, el responsable de Bomberos en la zona, Joaquín Elizondo, confirmó a EL PAÍS digital que el derrame estaba controlado.
De todos modos, personal de Ancap continuará trabajando en el lugar en tareas de reacondicionamiento y mañana se hará una evaluación de la situación.
ACCIDENTE. Una rotura del oleoducto que conecta la boya de José Ignacio con la planta de La Teja provocó una fuga de petróleo sobre el arroyo Solís Grande.
El derrame se produjo sobre las 17 horas cuando se estaban realizando reparaciones en el oleoducto. Una manguera que debía soportar 20 kilos de presión falló y reventó al llegar a los 7 kilos.
El vicepresidente de Ancap, Germán Riet, confirmó a EL PAÍS digital que "es un derrame limitado ya que el oleoducto estaba bloqueado tanto hacia José Ignacio como hacia Montevideo" al momento de producirse el accidente.
En tanto, en la Armada Nacional informaron que se activó el sistema nacional de contención de derrames. Desde que ocurrió el accidente se desplegaron barreras de contención para evitar que el crudo llegue al Río de Plata. Además, se desplegaron dos barcos con personal de la Prefectura de Piriápolis y La Floresta.
Por otra parte, en la zona estuvieron trabajando retroexcavadoras para evitar que más petróleo sea vertido al arroyo Solís Grande. Además, una barométrica estuvo retirando el crudo derramado sobre el curso de agua.
La falta de luz complicó la operación y recién mañana se podrá evaluar el impacto ambiental del derrame.
Si bien en los primeros momentos trascendió la posibilidad de que se evacuara a los vecinos de la zona, Elizondo dijo que no había evacuados.