El diario brasileño Oglobo realizó un perfil del tirador que ingresó a una escuela de Río de Janerio y mató por lo menos a 12 niños e hirió a otras 22 personas.
Wellington Menezes de Oliveira, de 23 años, era un ex alumno del colegio Escola Municipal Tasso da Silveira, donde ocurrió la masacre y luego se suicidó.
Menezes de Oliveira era hijo adoptivo de una familia de cinco hermanos. Durante los últimos años vivió en las inmediaciones del colegio y era frecuente que visitara la institución.
Su hermana adoptiva, Roselaine de 49 años, dijo a la radio paulista BandNews, que no veía a Wellington desde hace siete meses.
"En la época de elecciones pasó por aquí. Tenía una barba muy grande. Lo invitamos a almorzar pero no quiso. Solo hablaba tonterías. Pasaba muchas horas en Internet, no tenía amigos, era muy reservado", relató su hermana, que estaba conmovida.
Wellington trabajó como auxiliar de almacén de una empresa de alimentos. Pero fue despedido en agosto de 2010.
"Transmitía ser una persona introvertida, callado. Durante una dinámica de grupos, en un entrenamiento, y se detecto que tenía problemas para integrarse", dijo un gerente de la empresa que no quiso identificarse. "Se mostraba aislado pero nunca de una forma peligrosa", agregó.
Una vecina de su familia, Elda Lira, dijo al diario carioca que "siempre tuvimos un buen relacionamiento con la familia, pero el era muy callado y aislado".
OGLOBO/ GDA