Arranque con el pie izquierdo

Gira. En el estreno de la obra, el actor fue abucheado pero al día siguientre le fue mejor

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MATÍAS CASTRO

Resuelto a no ser derrotado, Charlie Sheen convirtió sus célebres problemas en un espectáculo. Lo estrenó este fin de semana con dos funciones y el resultado fue bastante peor de lo esperado. Así y todo, la historia no termina ahí.

Van solamente dos funciones de las veintidós que Sheen y sus productores ya tienen vendidas de antemano. El problema es que la reacción del público y de la crítica ante el estreno del sábado por la noche, en Detroit, fue pésima. La segunda función, el domingo por la noche en Chicago, tuvo reacciones un poco más balanceadas. Todo apunta a que la obra My Violent Torpedo of Truth/Defeat Is Not an Option, o Mi violento torpedo de la verdad / La derrota no es una opción, puede ser uno de los mayores fiascos en la historia de las estrellas problemáticas de Hollywood.

De acuerdo a las reseñas Sheen no tenía un plan ni un guión férreo en el que apoyarse, sino que su presentación era más bien una cuestión de improvisación. Mucho de eso se basa en la explosión de popularidad que tuvo a raíz de los escándalos y problemas que vivió en los últimos dos meses y que lo llevaron a ser despedido del programa Dos hombres y medio.

De acuerdo a A.O. Scott, editor de espectáculos del New York Times, durante la primera función el público pasó de los saludos y aplausos iniciales a un rápido abucheo. "El espectáculo (una ruinosa mezcla de videoclips, música estruendosa, monólogos que abundaban en malas palabras y torpes intentos de provocar la participación del público) no terminó en un colapso. Tras poco más de una hora Sheen dejó pasar al escenario a un rapero del que dijo que despertaría a los cada vez más belicosos espectadores. O tal vez los calmaría. Luego de proyectar un video de Snoop Dogg las luces del lugar se encendieron y Sheen volvió para cambiar insultos con una tribuna casi vacía. La velada claramente no había salido según los planes. Si es que alguna vez hubo un plan" decía Scott.

Según su crónica, el espectáculo comenzaba con una versión "caótica" de The Star-Spangled Banner, el himno estadounidense, cantado por dos chicas vestidas con lentejuelas. Luego otras dos rubias salieron al escenario y ayudaron a Sheen mientras elegía una remera. Prendieron fuego una camisa de las que usaba su personaje en Two and a half men.

Hubo algunos aplausos cuando se puso una remera del equipo local, los Detroit Tigers. Pero luego sus intentos por caer simpático ante el público no funcionaron muy bien. "¿Cuántos de ustedes tiene crack ahora?", les preguntó. "No estoy fumando crack", quien ha presumido en el pasado de haber consumido "rocas de siete gramos". "Pero si yo estuviese fumando crack todavía, ¿qué mejor lugar que Detroit?". Los aplausos brillaron por su ausencia ante ese intento de chiste. En el resto del espectáculo Sheen demostró que no tenía demasiado para poner en escena, más que algunos videos de películas que le gustaban, una entrevista que le hicieron en televisión y algo más de material. Pero, como decía la crónica de Scott, todo eso está disponible en You Tube.

Para la función de Chicago las opiniones entre el público, según decía una nota de la revista People, se dividieron entre los que asumían que el show lo mostraba en su salsa y los que decían que apestó. De todas maneras la recepción fue mucho mejor que la de la primera noche. Por empezar, solo unos pocos se levantaron antes de tiempo y menos aún reclamaron la devolución de su dinero a los gritos, a diferencia de lo que había pasado el sábado. "Aunque de ninguna manera fue un éxito", decía la crónica de People, "la función presentó un giro frente al inicio".

Charlie Sheen creyó que su éxito en televisión y la visibilidad que le había dado su escándalo le aseguraba el éxito en cualquier propuesta. Posiblemente confundió la curiosidad del público ante una figura tan nombrada con la admiración. Y el sábado se encontró con que la gente quería verlo decir algo más interesante y más elaborado de lo que llevó a escena. A. O. Scott llegó a señalar que en sus frases se notaba hasta una arrogancia muy fuerte y una sensación de superioridad ante el público. El público lo abucheó y salió sintiéndose superior a él. Él salió orgulloso, sintiéndose superior a su público. Fue una situación de "ganar - ganar", decía Scott.

La cifra

5.000 Son las localidades que se vendieron para el primer show de Sheen. Casi por unanimidad lo abuchearon en su presentación.

"No sean otro detroit", pidió a su público

Para su presentación del domingo, Sheen cambió notoriamente su propuesta y el público se encontró con algo más ordenado que en la función primera. Resolvió usar un formato más parecido a un programa de charla informal con un entrevistador que le hacía preguntas sobre diversos aspectos de su vida. Los cambios en el programa de setenta minutos, parecieron ayudar al espectáculo en general. Al igual que en Detroit, Sheen fue recibido por el público de pie . Algunos asistentes coreaban "Detroit no vale la pena". Durante el programa, Sheen fumaba y respondía las preguntas que le hacía el maestro de ceremonias, hablando sobre sus matrimonios, su carrera y su vida con las mujeres a las que llama sus "diosas". La relación del actor con actrices porno es célebre, tanto como sus largas fiestas privadas en su casa o en hoteles. "Ellas no me han impedido hacer todo aquéllo que me hace feliz. Punto. Final", dijo Sheen refiriéndose a la ex estrella pornográfica y a una actriz que viven con él y a la razón por la que las prefiere en lugar de volver a casarse. Sus matrimonios terminaron con escándalos.Sheen también tuvo algunas respuestas cortantes para el entrevistador. Cuando éste le preguntó cuántas veces se había casado, respondió "Siete mil. Por eso estoy sin dinero". Al preguntarle si había pagado por sexo, Sheen replicó: "porque tengo millones para despilfarrar, se me acabaron las cosas que tengo que comprar". Al inicio del programa, Sheen le pidió al público en medio de groserías no convertirse en otro "Detroit esta noche. Mostrémosle a Detroit cómo es que se hace".

BASADO EN AGENCIAS

La cifra

3.600 Es el público que asistió a la segunda función de la obra de Sheen, el domingo. Poca gente dejó la obra a la mitad.

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