Los rebeldes y las fuerzas leales de Muamar Gadafi, debilitado políticamente por otra nueva dimisión, libraban ayer un intenso combate a las puertas de las instalaciones petroleras de Brega. En tanto, la OTAN investiga un ataque aliado a civiles.
El dictador libio sufrió ayer un nuevo revés político y diplomático con la dimisión de uno de sus consejeros, Ali Tikri, ex ministro de Relaciones Exteriores y de Relaciones Africanas, que también representó a Libia en Naciones Unidas y en Francia.
Tikri se entrevistó en El Cairo con el secretario general de la Liga Árabe, Amr Musa. Dimitió de sus funciones pero no dijo que se unía a los rebeldes que quieren derrocar a Gadafi, indicaron, bajo anonimato, responsables de la Liga.
El viceprimer ministro libio de Relaciones Exteriores y de Asuntos europeos, Abdelati Laabidi, ingresó por su parte a Túnez ayer cruzando a través del puesto fronterizo de Ras Jdir, indicaron testigos.
Es por este mismo camino que el jefe de la diplomacia libia, Musa Kusa, llegó a Túnez el 28 de marzo. Dos días después despegaba hacia Londres donde anunció su renuncia, un golpe duro para Gadafi.
En tanto, el secretario de Estado para las Relaciones Exteriores libio, Abdelati Obeidi, enviado del gobierno de Gadafi a Atenas, se reunió ayer por la noche con el primer ministro griego, Giorgos Papandreou. No salió a la luz el motivo ni lo charlado en el encuentro.
Batalla. Al igual que los últimos días, los combates en el Este se concentraban alrededor de las instalaciones petroleras de Brega, a 800 km de Trípoli y a 240 km al sur de Bengasi, bastión de la oposición.
Luego de tomar la Universidad del Petróleo, un enorme campus a la entrada de esta ciudad, los rebeldes tuvieron que replegarse por el intenso fuego de las fuerzas de Gadafi.
Fuertes explosiones provenientes de las posiciones de las fuerzas gubernamentales resonaron en la zona, mientras que los aviones de la OTAN, cuyos bombardeos frenaron los últimos días el contraataque de las fuerzas leales hacia el este, sobrevolaban la región.
"Estábamos en Brega, pero aún disparan con Kalashnikov. Nuestra gente va a ir y los derrotará", dijo Abdelkader Menefi, de 39 años.
"La situación es buena, estamos en las puertas de Brega", aseguró un militar que se presentó como un "coronel" de la rebelión pero que rehusó a que se citara su nombre. "El ejército del dictador se repliega, tendremos el control de la ciudad dentro de poco", dijo.
La región de Brega es escenario desde hace varios días de combates entre los hombres de Gadafi y los insurgentes. Tras haber avanzado rápido hacia el oeste hace una semana y luego retrocedido bajo la presión de los leales, los rebeldes retomaban la ventaja el viernes por la noche, ayudados por los ataques aéreos de la coalición internacional.
Muerte de civiles. Por primera vez, según los datos oficiales, desde que la Alianza el mando, nueve rebeldes y cuatro civiles, entre ellos tres estudiantes de medicina que iban a ayudar a los heridos, murieron el viernes de noche en un ataque de la OTAN a 15 kilómetros al este de Brega.
La Alianza anunció el sábado que "examinaba" las informaciones sobre ese posible ataque erróneo.
Según un responsable político de Ajdabiya, 80 km al este de Brega, un avión de la coalición abrió fuego contra un convoy de cinco o seis vehículos, entre ellos una ambulancia, después de que un rebelde disparara al aire en señal de alegría.
En total, desde que la OTAN asumió el comando realizó 547 operaciones, 218 de las cuales fueron ataques, según información de la propia Alianza.
También, al sur de Trípoli, los habitantes de Ketla dijeron que la ciudad fue atacada con cohetes Grad de las fuerzas leales a Gadafi, dejando más de 30 muertos.
En tanto, una delegación de diplomáticos británicos llegó el sábado por la noche al bastión rebelde de Bengasi (este) para "entrar en contacto con personalidades, entre ellas del Consejo Nacional de Transición (CNT)", órgano representativo de los rebeldes, según Londres.
Esta delegación llegó casi un mes después del envío de una primera misión británica el 6 de marzo a Bengasi que terminó abruptamente: los diplomáticos y los miembros de las fuerzas británicas que la componían fueron detenidos por los rebeldes poco después de llegar en helicóptero. Tuvieron que abandonar Libia poco después.
La nueva delegación británica "se apoyará en el trabajo del anterior equipo e intentará obtener informaciones del CNT, sus objetivos y más ampliamente sobre lo que pasa en Libia", explicó un portavoz del Foreign Office contactado en Londres.
Las cifras
547 Son las operaciones realizadas por la OTAN en Libia desde que asumió la intervención el jueves; de estas, 218 fueron ataques.
200 Es la cantidad de personas que fallecieron esta semana en la ciudad de Misrata en combates entre rebeldes y tropas de Gadafi.
Violencia que crece en la región
YEMEN
Un opositor murió y otros cientos resultaron heridos en una protesta en la ciudad de Taez, en el sur del país. La policía acudió a la manifestación y reprimió primero con gases lacrimógenos, pero después comenzó a disparar balas. Fue entonces que un joven fue alcanzado por una de ellas, justo cuando rasgaba un retrato del presidente Alí Abdalá Saleh, a quien le piden que dimita tras 32 años en el poder. El gobernador local desmintió la muerte y aseguró que hubo ocho heridos entre el personal de sus fuerzas de seguridad.
SIRIA
Miles participaron en Damasco, con gritos de "libertad", en los funerales de ocho manifestantes antigubernamentales muertos en protestas. El presidente Bashar al Asad encargó al ministro saliente de Agricultura Adel Safar formar un nuevo gobierno, pero esto no satisfizo a los rebeldes, que convocaron a una "semana de los mártires". Mañana habrá protestas, un boicot el miércoles a la compañía de telefonía móvil que apoya al régimen, concentraciones el jueves y un desfile el viernes para mostrar "el descontento del pueblo".
Rebeldes preparan el futuro del país
Piensan crear una democracia parlamentaria
BENGASI | Los rebeldes libios quieren instaurar una democracia parlamentaria que sustituya al mandatario Muamar Gadafi, aseguró uno de sus líderes en una declaración que busca descartar los temores de Occidente acerca de que el movimiento estuviera influido por extremistas islámicos.
"Los libios en general (...) quieren una democracia civil, no dictaduras, ni tribalismo, ni nada que se base en la violencia o el terrorismo", declaró Abdel-Hafidh Ghoga, vicepresidente del Consejo Nacional de Transición libio (CNT).
La oposición de Libia ha dicho que si hubo extremistas entre sus filas, eran muy pocos y que el mismo Gadafi se encargó de aplastarlos hace años. Ghoga aseguró que "no hay lugar para un Estado islámico en Libia", pese a la importancia del islam en la sociedad.
"No aceptaremos radicalismo, terrorismo o dictaduras. Queremos un Estado democrático basado en un sistema multipartidista, la transferencia pacífica del poder, la separación de poderes y que Libia tenga, desde el principio, una constitución", agregó el rebelde.
El consejo, radicado en la ciudad de Bengasi, fue formado para representar a la oposición en las ciudades orientales del país que, mediante levantamientos populares el mes pasado, se desprendieron del control del gobierno de Gadafi.
Gracias a que más veteranos del ejército se unieron a la lucha, las fuerzas insurgentes mostraron más destreza para combatir a sus rivales, que poseen mejor entrenamiento y armamento.
"El cerco se cierra alrededor de Gadafi cada vez más", dijo Ghoga, agregando que cree que el coronel podría caer "en cuestión de días".
Ghoga comentó que su grupo espera que diversos factores presionen a Gadafi para dimitir: un mayor aislamiento, apoyo militar internacional, más deserciones entre las filas del líder libio y una mayor organización de las tropas insurgentes. AP