En el marco de los festejos por el 50 aniversario de Monte Carlo, el canal inicia el proceso de renovación de su programación. Una de las grandes apuestas es el estreno de "El elegido", hoy, una ficción protagonizada por Pablo Echarri y Paola Krum.
Se trata de la misma pareja de Montecristo, el último éxito de audiencia que tuvo una novela emitida por Telefé. Desde entonces, transcurrieron cinco años en los que el canal de las tres pelotitas puso en el aire propuestas audaces para hacer frente a las tiras de Pol-ka en canal 13, pero no pudo mantener los registros de audiencia de la historia inspirada en la novela de Alejandro Dumas.
Ahora en una doble función de productor y protagonista, Pablo Echarri asumió el desafío de poner otra vez a una ficción de Telefé en los primeros planos de la televisión rioplatense, con una trama que rompe con los esquemas impuestos por los culebrones tradicionales. La misma fue muy bienvenida por la crítica argentina, aunque no logró instalarse masivamente como el propio Echarri lo hubiera imaginado.
Si bien es irreprochable la calidad de El elegido, que en Argentina se estrenó en enero, los cinco años alejado de las cámaras parecen haberle pasado su costo al galán.
En ese lapso, Adrián Suar se preocupó en instalar nuevos galanes en las tiras de canal 13 con el semillero que fue Valientes en 2009, una propuesta tan arriesgada como exitosa protagonizada por Gonzalo Heredia, Luciano Castro y Mariano Martínez. Por lo pronto, gracias a ese culebrón estos tres actores pasaron de jóvenes promesas a galanes capaces de asumir protagónicos que generaron un rating acorde a las exigencias que impone la feroz lucha por tener la mayor audiencia en la televisión argentina.
Esto se reflejó primero con Heredia en Malparida (2010) y este año con Martínez en Los únicos y Luciano Castro en Herederos de una venganza, que compite todas las noches con El elegido.
En ese mano a mano, minuto a minuto, la propuesta del 13 es la que ha salido airosa en materia de audiencia y así cumple el objetivo de cuidar el horario que ocupará desde fines de abril ese monstruo llamado ShowMatch.
Sin perjuicio de ello, El elegido parece tener un público que al menos garantiza el completo desarrollo de la historia sin finales abruptos, como ocurrió el año pasado con Caín y Abel.
Trama. La historia de El elegido gira en torno a la historia de Andrés (Echarri) un ambicioso abogado procedente de una familia humilde, casado con Verónica (Leticia Bredice) y padre de una niña autista. Su objetivo, es convertirse en el socio del estudio en el que trabaja, propiedad de Oscar Nevares Sosa (Lito Cruz). Por haber ganado un juicio, a Andrés lo premian con un viaje a España que le cambiará la vida para siempre. Además de encontrarse con quien será su gran amor, Mariana (Paola Krum), una abogada idealista por la que sentirá una atracción irresistible, también asistirá a un encuentro místico con un líder de una "Logia Masónica".
A su regreso de esa experiencia, Andrés se sorprende con la repentina muerte del socio de Oscar. Al producirse la vacante, el personaje que interpreta Echarri supuso que sería el elegido para ocupar ese lugar.
Sin embargo, ese doctor brillantemente interpretado por Lito Cruz, decide que cualquiera de los abogados del staff podría ser su socio y los pone a competir con el fin de ver quién de los cuatro es realmente capaz de lograrlo. La única que queda afuera de esa competencia es Mariana que no ambiciona crecer profesionalmente sino averiguar la verdad sobre la muerte de su padre.
Contemporánea. Más allá de la trama, la historia presenta situaciones con las que el público se siente identificado. La rutina de los personajes transcurre entre tribunales por el que transitan miles de abogados en la `city` porteña y los problemas personales de los protagonistas también se adaptan a la coyuntura social actual. En ese marco, la trama desarrolla relaciones homosexuales (como la de los personajes de Mónica Antonópulos y Paula Kohan) con un enfoque contemporáneo, acorde a la nueva ley del matrimonio igualitario promulgada en 2010 por el Congreso argentino.
Por su parte, Leticia Brédice confirma sus condiciones de intérprete con el personaje de Verónica, una mujer bipolar que no puede generar un lazo con su hija autista. Como ocurre con las relaciones homosexuales, se trata de dos trastornos que hasta hace poco eran temas tabú y que los medios comenzaron a desarrollar con mayor frecuencia.
Pero ni Brédice ni Cruz son excepciones. El elenco seleccionado por Echarri está a la altura del desafío. Tanto, que son varios actores consagrados que no han disimulado sus ganas de sumarse a la historia que en breve estará en la pantalla de Monte Carlo.
¿Qué tienen en común El elegido y Herederos de una venganza? Además de compartir la misma franja horaria y tener la misma cantidad de capítulos emitidos en Argentina, comenzaron el mismo día y la masonería tiene un preponderante en el desarrollo de ambas historias. Casualidad o no, el misterio que genera la masonería empezó a despertar curiosidad en quienes no estaban al tanto del funcionamiento de esa congregación.
Al respecto, diario Perfil publicó un informe sobre este fenómeno donde daba cuenta de un aumento significativo de consultas de jóvenes interesados en sumarse a la logia masónica argentina.
Doble: El actor hace una fuerte apuesta con la novela al producirla y protagonizarla.
Masonería: El tema tiene relevancia en la historia, un fenómeno social en ascenso.
La mirada de los actores en la producción
Según Echarri, su personaje en El elegido está marcado por la falta de escrúpulos. "Es un abogado de clase media baja, que reniega de sus orígenes. Se va de su casa y conoce a Verónica (Leticia Brédice) que es de una familia aristocrática y que le abre la puerta al deseado ascenso social". Esa definición que le daba a la revista Oh La La, era lo que le había atraído hacia el personaje escrito a partir de una idea de Adriana Lorenzón y en la cual el propio Echarri intervino.
Esa perspectiva la tenía a partir de los años de madurez y de la necesaria y permanente necesidad de comprobar "de qué clase de actor soy y a qué personajes les puedo servir", según sus propias palabras. En eso también estaba su apuesta como productor. Y por más que se reconoce como un individuo que ha vivido jugando con los límites, también se dice muy reflexivo, condición que le permite plantearse nuevos retos pero tratando de que los mismos fueran posible.
Asumir la producción era de alguna forma entablar un paralelo con lo que Adrián Suar ha hecho, quien aparte de ser su colega es el competidor que tiene en la vereda de enfrente y al que debe derrotar en el rating. En principio esa pulseada no fue a su favor, porque El elegido quedó detrás de Herederos de una venganza, la novela de Pol-ka que se emitió en igual horario. Pero Echarri siguió creyendo en lo que hacía y ante la revelación de los primeros números comentó que "El rating es muy importante, pero sólo me preocupan cuando los números empiezan a poner en peligro la continuidad de un programa. Y este no es el caso. Yo con estos números duermo tranquilo".
El rol de productor del actor fue una pieza importante para que algunos artistas aceptaran participar en la telenovela. Leonor Manso, que no trabajaba desde Resistiré, fue una de las que se dejó convencer por Echarri porque consideró interesante que actores produjeran para aportar una mirada diferente en el relato. Lo describía además como "una persona muy apasionada, con tanta fe de que todo va a salir bien que te entusiasma. Vimos el primer programa y él dijo: "esto es así y así". Y eso nos hace bien a todos. Me encanta que dos jóvenes se pongan una tira sobre sus espaldas".