Jefatura recibió la cárcel de Rivera

Grupo de trabajo define la gestión del centro de reclusión

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La futura cárcel regional ya está en poder de Jefatura. De todos modos, en el entorno del edificio -que demandó una inversión superior a los US$ 10 millones- quedan vestigios de la obra de construcción, por lo que en los próximos días, las autoridades deberán "limpiar a fondo los alrededores". Tres policías por turno, junto a casi una decena de canes, custodian la cárcel situada "en medio de la nada".

Del otro lado del doble alambrado se colocaron una serie de containers para albergar a los soldados que tendrán a su cargo la guardia perimetral. Precisamente, este detalle no había sido atendido en el plano original de construcción. Cada container cuenta con aire acondicionado, elemento que resulta clave por sus dimensiones.

El jefe de Policía, Heriberto Fagúndez, comentó a El País que "hay mucha cosa que organizar". El jerarca adelantó que aguarda la presencia "esta semana o la que viene, del director de la Policía Nacional", para comenzar a trabajar y diseñar el procedimiento que regulará el funcionamiento del flamante establecimiento.

Fagúndez designó un grupo de trabajo, conformado por cinco oficiales, para ir definiendo detalles del manejo del centro de reclusión. Previo a su habilitación, urge reconstruir el camino, para contar con una vía adecuada para el traslado tanto de reclusos como de uniformados.

ALOJAMIENTO. Doce de las celdas serán individuales; las restantes, tendrán capacidad para entre tres y cinco reclusos. Cada habitación contará -además de las camas en forma de cucheta- con una mesa, bancos y un armario -todo en hormigón- además de un pequeño baño con WC y lavatorio. Los colchones son ignífugos y las cañerías no estarán al alcance del detenido.

La cárcel contará asimismo con cinco habitaciones conyugales con cama de dos plazas, mesas de luz y gabinete higiénico. Habrá otras dos habitaciones privadas para reuniones de abogados y clientes, un amplio salón y locutorios.

El penal cuenta con cámaras de televisión en el camino principal y en cada piso habrá una central de imagen, que vigilará los espacios comunes. Para calentar el agua que alimentará las ocho duchas por piso, se utilizarán paneles solares, "con asistencia eléctrica" para aquellos días que la temperatura solar no alcance para cubrir la demanda.

A poco más de 100 metros de la cárcel, tiene su sede la Escuela N° 12.

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