DIEGO GUICHÓN
El circuito cambiario local finalizó una semana en la que la constante fue de una fuerte presión vendedora, que generó una caída del dólar "punta a punta" de 0,77%. Este descenso fue el más pronunciado desde la penúltima semana de noviembre del año pasado.
Las transacciones interbancarias de la víspera se efectuaron en su totalidad a $ 19,15, lo que supuso una baja diaria de 0,22%. En dicho nivel, el más bajo desde el 31 de mayo de 2010, la divisa acumula en el año un descenso que alcanza el 4,70%.
Por su parte, el Banco República (BROU) mantuvo inalterada la pizarra ayer respecto al jueves en $ 18,90 la compra y $ 19,40 la venta. La variación semanal fue de un descenso de 15 centésimos.
Más allá del alza marginal del lunes, a partir del martes la divisa sólo registró caídas en su cotización, fuertemente presionada por factores tanto locales como internacionales.
La noticia del fuerte incremento de la inflación mayorista durante marzo en Uruguay profundizó la búsqueda de pesos pues, con dicho dato a la vista, los inversores locales presagian un aumento de magnitud de los precios minoristas, que se darán a conocer el lunes.
El elemento externo que centró la atención de los inversores fue el fuerte desplome del dólar en Brasil, donde ayer alcanzó su menor valor desde agosto de 2008. Durante la semana cayó un 2,89% a R$ 1,612.
La incesante presión vendedora no logró ser contrarrestada por las compras del BCU y del BROU. La autoridad monetaria adquirió US$ 6,10 millones en la semana.