LETICIA COSTA DELGADO
Si buscás quedar embarazada no tomes alcohol. Especialistas uruguayos y argentinos advierten que consumirlo en las primeras semanas de gestación puede generar abortos espontáneos o alterar el desarrollo del sistema nervioso.
Entre que se produce la fecundación y la mujer confirma que está embarazada transcurren, como mínimo, unas dos semanas. Y es tras conocer la noticia que suelen cambiar los hábitos, como dejar de consumir alcohol. En ese entonces puede ser tarde para evitar daños, advierten varios especialistas.
Tras la fecundación, las células embrionarias se reproducen rápidamente y comienzan a diferenciarse. Cada una de esas células tiene el código genético de la especie y las enzimas necesarias para desarrollarse en una determinada línea. Si el proceso se da en un ambiente protegido, con la nutrición y el oxígeno adecuados la probabilidad de que dé origen a un niño sano son altas. Pero si por el contrario, el embrión es agredido por sustancias para las que no está protegido, la situación cambia.
Justo Alonso, profesor titular de la Clínica Ginecotocológica C de la Facultad de Medicina de la Universidad de la República, explica que la especie humana presenta una particularidad: si un embrión es agredido por una noma (sustancia tóxica) en los primeros 15 días de vida, se da la ley del "todo o nada". Continúa sin lesiones o se aborta. Es decir, advierte, si una mujer en su período fértil busca quedar embarazada o tiene posibilidades de estarlo, no debería tomar alcohol. La posibilidad de conseguirlo baja y si lo logra, podrá dañar a su bebé.
Un estudio realizado en ratones y publicado esta semana por el diario "La Nación" fue aún más lejos y sugirió que el consumo en las horas previas a la concepción también podría dañar el embarazo. Al recibir pequeñas dosis de alcohol durante el período perigestacional, (desde días antes de la fecundación hasta el desarrollo de los primeros órganos) los ratones evidenciaron una mayor presencia de micronúcleos en las células de su médula ósea.
Según los investigadores del Centro de Divulgación Científica de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires, esto podría revelar roturas en el ADN o un retardo en la migración de los cromosomas durante la división celular, dando lugar a aneuploidías, es decir células con un número anormal de cromosomas. El estudio también detectó alteraciones morfológicas en óvulos y espermatozoides. Los resultados no pueden ser leídos de forma lineal, ya que no se comprobaron en humanos. Sin embargo, representan una alerta.
Consultado sobre la alteración de las células reproductoras antes de la concepción, Alonso dijo que eso podría suceder en personas adictas a la bebida, pero es mínimamente probable que lleguen a la fecundación. Es decir, en el caso de los espermatozoides, no llegarán a fecundar al óvulo. Y estos últimos no lograrán ser fecundados.
DAÑOS PROBADOS. Un estudio realizado en 2007 entre mujeres embarazadas atendidas en los hospitales Pereira Rossell y de Clínicas detectó que el 40% había bebido alcohol durante el embarazo. La investigación, publicada en "Archivos de Pediatría del Uruguay", encontró que el 11% de los recién nacidos habían nacido con bajo peso y el 15% tenían problemas de salud.
Los efectos de ingerir alcohol tras la fecundación sí están comprobados en seres humanos. Discapacidades físicas e intelectuales, problemas de conducta y dificultades en el aprendizaje son algunas de las alteraciones englobadas entre los llamados "Trastornos del espectro alcohólico fetal" (FASD por su sigla en inglés).
Según Francisco Cóppola, presidente de la Sociedad Ginecotocológica del Uruguay, el consumo de alcohol durante el embarazo es la causa más frecuente de retardo mental.
"El alcohol interfiere con los procesos de mielinización, que es la formación de las capas de las neuronas en el Sistema Nervioso Central", indicó Cóppola. Cuando este proceso está alterado por el alcohol, se produce menos mielina y se altera el desarrollo nervioso del feto.
Otro de los efectos es la alteración de la conducta, manifestada una vez que el niño crece, así como la adaptación de su organismo a una nutrición inadecuada. A través de los llamados procesos "epigenéticos", indicó el especialista, los genes se adaptan a una mala alimentación. Esto genera que al crecer, el niño rechace una alimentación adecuada y desarrolle enfermedades como diabetes.
Para Cóppola, la población uruguaya debería ser más consciente de los riesgos que presenta el consumo de alcohol durante el embarazo.
Si bien los daños del consumo dependen de la cantidad de la ingesta y son más dañinos en los primeros meses del embarazo, los especialistas advierten que toda bebida alcohólica que se consuma en cualquier medida y en cualquier etapa del embarazo, daña al bebé.
"El tiempo de metabolización de un niño en desarrollo no es el mismo que el de un adulto", apunta Cóppola. "Un adulto toma un diazepam, por ejemplo, y lo metaboliza en ocho horas." El bebé, en 15 días.
En los adultos el hígado descompone el alcohol, pero el hígado del bebé aún no es capaz de hacerlo. "¿Uno le da una copita de vino a un niño de tres años?", ejemplifica Alonso. "No, nadie porque no es bueno. Tampoco lo es para un fetito de cinco semanas de fecundado, que está creciendo mucho más rápido, y cuyo sistema nervioso no es maduro", concluye.
Las cifras
40% Es el porcentaje de mujeres que tomó en su embarazo, según estudio de 2007.
15% De los niños relevados tenía problemas de salud y el 11% nació con falta de peso.
Aspectos clave
Investigación en ratones
Un estudio desarrollado en ratones encontró alteraciones en la madre y el embrión tras la ingesta de alcohol desde pocos días antes de la fecundación hasta que el embrión comenzara el desarrollo de sus órganos.
Alto consumo en Uruguay
En Uruguay las últimas cifras de consumo de alcohol en mujeres embarazadas detectó que 40% había tomado alcohol durante el embarazo. El estudio fue realizado en los hospitales Pereira Rossell y Clínicas.
Riesgos tras la fecundación
Especialistas uruguayos advierten que beber durante el embarazo puede causar abortos prematuros y ocasionar problemas en el sistema nervioso y la conducta del recién nacido.