Japón insta a desmantelar la central

Fukushima. Pide asesoramiento a otros países; hallan niveles de radiactividad en la carne | "Crecí junto al mar, pero no quiero ver el océano nunca más"

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SENDAI | AP, AFP Y ANSA

Japón pidió ayuda a Francia y Estados Unidos para detener la fuga de radiactividad en la planta nuclear e instó a que la central sea desmantelada. En tanto, hallaron niveles "anormales" de radiación en la carne y piensan en evacuar a más personas.

El anuncio de que Fukushima será desmantelada lo hizo el secretario del Partido Comunista japonés, Kazuo Shii, al término de una reunión con el primer ministro Naoto Kan, precisó la agencia de prensa Kyodo.

Shii aseveró que el gobierno examinará "desde cero el plan de construcción de nuevas centrales nucleares". Kan contempla una revisión atenta del sector pero "no ahora sino dentro de poco, cuando la emergencia quede atrás".

"Una vez que el incidente sea circunscripto, tenemos necesidad de evaluar el sistema actual que deja la administración de las plantas al sector privado", agregó Kan, quien reforzó la idea de que "la prioridad es llevar la planta a condiciones de seguridad".

Tokyo Electric Power (Tepco), operador y propietario de la central Fukushima Daiichi (N° 1), también considera que será inevitable desmantelar los cuatro primeros reactores una vez terminadas las difíciles operaciones de enfriamiento que se llevan a cabo y que podrían durar meses.

Estos reactores han sufrido graves daños por el terremoto y el tsunami del 11 de marzo, pero el presidente honorario del grupo Tepco, Tsunehisa Katsumata, había dado a entender anteayer que las unidades 5 y 6, que no sufrieron daños, podrían ser conservadas.

Expertos franceses, estadounidenses y de otras naciones -incluso un robot- ya llegaron a Japón o están en camino. El presidente francés, Nicolás Sarkozy, visitó Tokio ayer para reunirse con el primer ministro y mostrar su solidaridad. Además, propuso realizar una cumbre de los países del G20 en mayo en París para definir "reglas internacionales sobre la seguridad nuclear".

Los trabajadores luchan para encontrar la fuente de agua contaminada que ha estado saliendo de la planta nuclear de Fukushima desde el día de la catástrofe. Se han visto obligados a huir por las filtraciones frecuentes, lo que evitó que por momentos se realizaran las tareas de refrigeración.

"La cantidad de agua es enorme y necesitamos toda la sabiduría disponible", dijo el portavoz de la agencia de seguridad nuclear japonesa Hidehiko Nishiyama, invitando a otros países -más que nada a EE.UU. y Francia- a ayudar para detener el desaste.

Las fugas de radiactividad siguen siendo imparables. Niveles "anormales" de cesio fueron detectados en carne vacuna proveniente del área de Fukushima, según indicó Tepco, que precisó que por primera vez las trazas de cesio en la carne superan los límites de las normas del Ministerio de Salud.

El operador de la central hizo saber que identificó aguas subterráneas en torno del reactor 1 con valores de radiactividad equivalentes a 10.000 veces el máximo permitido. El yodo radioactivo 131 fue hallado en una napa de agua situada a 15 metros bajo la central.

Una muestra de agua de un reactor de la central mostró una tasa de 430 Bq/cm3, declaró un vocero de Tepco.

En el mar, las muestras de agua recogidas 300 metros al sur de la central revelan que el nivel de yodo radiactivo era 4.385 veces superior a lo legal, indicó la misma empresa.

POSIBLE EVACUACIÓN. La Agencia de Seguridad Nuclear e Industrial de Japón (NISA, por sus siglas en inglés) dijo que analiza un reporte emitido por la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) sobre los altos niveles de radiación en la villa de Iitate, a 40 kilómetros de la zona donde se encuentra la planta de Fukushima. La AIEA dijo que los niveles detectados son del doble del límite sugerido para la evacuación.

Pero el gobierno japonés descartó ampliar por ahora la zona de evacuación en torno a la central. La Agencia japonesa de seguridad nuclear afirmó que el nivel de radiactividad en Iitate no obliga necesariamente al traslado de miles de personas. Un responsable de la Agencia dijo que los residentes "pueden seguir tranquilos".

El vocero del gobierno, Yukio Edano, comentó por su parte que "la AIEA nos ha informado que el nivel de radiación en el suelo superaba los límites previstos por ella y nos ha pedido seguir de cerca la situación en base a esas informaciones". Pero cuando fue interrogado sobre una posible ampliación del radio de evacuación, Edano señaló que no creía que "sea algo que exija tal acción, pero el hecho de que el nivel de radiación en el suelo sea elevado lleva inevitablemente a evocar la posibilidad de que una acumulación a largo plazo puede significar un riesgo para la salud".

La mayoría de los residentes de Iitate se fueron, pero hay 100 personas que se resisten a irse. En tanto, un sismo de 6 grados de magnitud en la escala de Richter se registró a las 16:15 locales, con epicentro en el océano Pacífico, a unos 80 kilómetros de la costa de Miyagi. Según la Japan Meteorological Agency no se registraron daños.

Las cifras

4.385 Es la cantidad de veces que la tasa de yodo radiactivo, hallado en el mar a 300 m de la central, supera lo permitido legalmente.

40 Son los kilómetros que separan a la planta de Fukushima de la localidad de Iitate, población que la AIEA instó a evacuar.

Una hija entre los escombros

ISHINOMAKI | AFP

Entre las miles de familias que buscan a sus seres queridos tras el sismo y tsunami está la de esta periodista de la AFP.

Takako Suzuki, de 67 años, aún busca una señal de vida de su hija, hermana de la reportera que aquí escribe, entre las ruinas del pequeño puerto pesquero que ha sido su hogar durante toda su vida.

Todas las noches Suzuki se desliza bajo el edredón de su cama después de la puesta del sol, porque en su distrito todavía no hay electricidad, agua corriente y gas. "No leo los periódicos ni escucho la radio. Hablan de cosas horribles", dijo Suzuki, que enviudó hace años.

"¿Por qué tengo que saber más de lo que he visto?"

Despierta cuando sale el sol. Baja para limpiar los escombros dejados por el tsunami que embistió la planta baja.

Suzuki saca los escombros de su casa mientras se escucha un helicóptero llevándose los últimos cadáveres encontrados. El lodo cubre las fotos familiares y otros recuerdos. Un fuerte olor a agua de mar podrida y peces en estado de descomposición invade el lugar.

Pero la misión más importante de Suzuki no consiste en limpiar su vivienda, sino en hallar a su hija de 41 años que desapareció el día de la catástrofe.

Suzuki no estaba en casa en el momento del sismo. Cuando volvió a la casa que compartía con su hija, ésta no estaba. "Estuve a punto de morir", dice.

Muchas personas que siguen buscando a sus seres queridos han experimentado el doloroso proceso de sentir que sus esperanzas disminuyen lentamente, día a día.

Visitan morgues improvisadas para encontrar lo último que quieren ver. Hay listas de cadáveres, todos numerados.

"Al principio me asustaba ver los cuerpos, pero tuve que acostumbrarme", dijo Suzuki, preparándose para otra búsqueda sombría.

No puede borrar de su memoria las imágenes de los cuerpos que vio en la alcaldía cerca de su casa, entre los cuales había dos hermanitos que se abrazaban en la muerte y una madre que aferraba a su bebé contra su pecho. "Nací y crecí junto al mar, pero no quiero ver el océano nunca más", dijo.

Radiación complica a rescatistas

Bajo la sombra de la lucha de Japón por frenar la fuga radiactiva en su averiado complejo nuclear, agentes de la policía rescatan cadáveres de víctimas del maremoto en una zona que ya fue evacuada, en medio de un operativo que a veces es interrumpido ante la alarma de radiación. Los esfuerzos por recuperar los cadáveres en la zona de evacuación de un radio de 20 kilómetros alrededor de la planta Fukushima 1 se han visto afectados por la magnitud de la destrucción y la dimensión del área de escombros, pero también por los temores de radiación. Los funcionarios de policía del lugar, vestidos con trajes blancos que los protegen de la contaminación, recuperaron 19 cadáveres de entre los escombros el miércoles, según informó un agente de policía. Las autoridades se niegan a decir cuántos cadáveres podrían seguir enterrados en la zona de evacuación, pero los medios de comunicación locales han estimado que cientos de ellos permanecen en el lugar. Todos los agentes cuentan con un detector de radiación y deben abandonar el área cada vez que la alarma se apaga. Esto es frecuente y ha retrasado la operación, al grado de detenerla por completo en algunas ocasiones. "Deseamos recuperar los cadáveres pronto, pero también debemos garantizar la seguridad de los agentes de policía en contra de la radiación nuclear", indicó un oficial. (AP)

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