El jefe del gobierno italiano, Silvio Berlusconi, criticado por la adopción de leyes que le permiten eludir a la Justicia, compareció este lunes por primera vez en ocho años ante un tribunal en Milán, con motivo de una audiencia preliminar.
Berlusconi, que permaneció menos de dos horas con los jueces, fue aclamado al término de la audiencia por un centenar de simpatizantes que gritaban "Silvio, Silvio" y "hip hip hurra" frente a la sede del tribunal.
Según publica El País de Madrid, los simpatizantes del jefe de gobierno fueron convocados a través de mensajes de texto y habrían cobrado 20 euros y un bocadillo por asistir.
En las puertas del juzgado, los efusivos manifestantes tuvieron ciertos cruces con algunos opositores a Berlusconi, que lo silbaron cuando llegó. Luego, mientras se retiraba del juzgado, el jerarca paró el auto oficial, se subió al estribo y saludó a quienes allí se congregaban. "Ha ido todo bien, muchas gracias a todos, volveré", señaló.
De esta forma, se espera que el jefe de gobierno asista a la próxima audiencia, fijada para el 4 de abril.
El multimillonario político es protagonista en estos días de un escándalo sexual sin precedentes por las acusaciones de prostitución de menor y abuso de poder, aunque no quiso pronunciarse sobre ese tema. "Ese es otro proceso", tranzó.
La primera comparecencia de Berlusconi en ocho años ante los jueces forma parte de su nueva estrategia de defensa, decidida por su círculo de abogados.
Berlusconi debe ser juzgado por fraude fiscal, abuso de confianza y falsa contabilidad por la adquisición de derechos televisivos a las grandes productoras estadounidenses por parte de Mediatrade, una sociedad de su grupo de telecomunicaciones.
El jefe de gobierno no hizo declaraciones ante los jueces pero si saludó con un apretón de manos a uno de los fiscales, Fabio De Pasquale, a quien había atacado con dureza hasta hace pocos meses.
Los militantes de su partido, Pueblo de la Libertad, se congregaron desde hace varios días ante el tribunal para gritar consignas a su favor y denunciar a los jueces por usar la justicia con fines políticos.
"La política en las urnas, fuera de los tribunales" y "Silvio, resiste, resiste", clamaban.
La última vez que Berlusconi se presentó ante los jueces fue en junio del 2003 por el proceso SME, la venta del grupo agroalimentario italiano al industrial Carlo De Benedetti, por el que fue absuelto cuatro años después.
En base a AFP y El País de Madrid