Aunque aún no confirmó su candidatura, y mantiene en vilo al electorado y sobre todo a la oposición, la presidenta argentina Cristina Fernández tiene todas las de ganar para las próximas elecciones de octubre.
Si los comicios hubieran sido en el mes de febrero, la mandataria habría obtenido el 32% de los votos y los demás candidatos juntos un 27%. Igual, el resto, un 41% de los argentinos que podría marcar la diferencia, dijo que no sabía aún a quién va a votar o que, directamente, lo haría "en blanco".
Los datos los saca a la luz la consultora uruguaya SUMA+ que, aunque tiene su sede en Montevideo, fue fundada en 2010 para ofrecer servicios de consultoría y opinión pública en toda América Latina.
Se trata de un consorcio integrado por Cifra, Equipos Consultores (que dentro del país continúan compitiendo entre sí) y un grupo de inversores uruguayos. Su dirección técnica está a cargo de César Aguiar y Luis Eduardo González.
SUMA+ compara los datos desde agosto de 2010 hasta febrero de este año. Hay que tener en cuenta que en octubre falleció el ex presidente Néstor Kirchner, por lo que los sondeos de los primeros meses no se refieren a Fernández sino a su esposo, que ya había lanzado su candidatura para los comicios de este año.
"El fallecimiento del ex presidente Kirchner representó un escalón, un punto de cambio abrupto en las intenciones de votos. Antes y después de ese escalón las intenciones de voto kirchneristas son estables, pero las cifras posteriores a la muerte de Kirchner son aproximadamente 50% más altas que las anteriores", expresa González.
La cúpula kirchnerista pasó de tener un 19% en agosto, un 20% en septiembre y un 21% en octubre a, en noviembre, cuando el ex mandatario ya había fallecido, saltar abruptamente a un 33%.
La oposición también registró drásticos cambios: 44% en agosto, 32% en septiembre, 35% en octubre y, tras la muerte del líder "K", pasó a 28% en noviembre y a su punto más bajo en febrero: 27%.
El sistema electoral en Argentina establece que para que no haya balotaje uno de los candidatos debe sobrepasar el 50% de los votos, igual que en Uruguay. Pero hay una variante: si uno de los presidenciables logra un porcentaje que supere en un 10% a su segundo contrincante, también se evitará ir a una segunda vuelta.
más claro. SUMA+ también analiza la situación tomando solamente a las respuestas que nombran a algún candidato. De esta manera la ventaja kirchnerista es aún más gruesa.
Así "los resultados son más ordenados y más estables. En septiembre y octubre las intenciones de voto kirchneristas eran más altas que las de agosto, pero el verdadero escalón ocurre después de la muerte de Kirchner. Antes de ese momento el voto hacia los demás candidatos reunía una amplia mayoría absoluta (entre 62 y 70%); después, Cristina Fernández por sí sola recibe una mayoría absoluta (54% tanto en noviembre como febrero).
La encuesta indica que en el mes de agosto, cuando las candidaturas opositoras aún no estaban definidas, incluso el principal candidato anti "K" de ahora, el representante del Peronismo Federal (disidentes) y ex presidente Eduardo Duhalde, siquiera se había presentado, la oposición tenía un 70% de adeptos (claro que esta es la suma de todos). Y en septiembre y octubre tuvieron en ambos meses un 62%. Los números cambiaron en noviembre: pasaron a un 46% que mantuvieron hasta el mes de febrero. El kirchnerismo, al contrario, logró subir de un 30% en agosto y un 38% en septiembre y octubre, a un 54% que mantiene desde noviembre a febrero.
por qué el liderazgo. González explica cuáles son las causas del crecimiento de la presidenta. Señala que los argumentos que lo explican se dividen "en dos grandes familias". La primera se reduciría al crecimiento económico en el país, posibilitado gracias a la soja, los recursos del ejecutivo nacional y la debilidad de la oposición. Sin embargo, González señala que esta explicación, por sí sola, es insuficiente. "Todos estos aspectos están presentes desde hace más de un año; ¿cómo podrían dar cuenta de un crecimiento tan puntual y tan posterior como el cambio registrado por las encuestas en el momento de la muerte de Néstor Kirchner?"
La segunda "familia" de explicaciones que plantea González, en tanto, "puede dividirse en dos subfamilias de argumentos. Una subfamilia instrumental sostiene que el oficialismo utilizó para sus propios fines la muerte de Kirchner". La otra, aclara que esto no se hace de una forma "intencional y manipuladora", sino que el fallecimiento del líder kirchnerista "creó una fuerte corriente de simpatía hacia su viuda, que a su vez tuvo consecuencias favorables" y "condujo a una revalorización de su figura como restauradora de la tradición peronista". De esta forma, concluye, "el presidente cayó cumpliendo su deber".
"Viento a su favor"
"Mientras lo esencial de este escenario se mantenga (y ni siquiera los economistas más críticos auguran problemas serios para este año), la presidenta seguirá teniendo el viento a su favor", señala Luis Eduardo González en referencia a Cristina Fernández. Aunque no descarta que la oposición "puede cambiar volviéndose más efectiva".
La encuesta de SUMA+ se hizo por teléfono en las localidades argentinas con 100.000 o más habitantes. El margen de error es de +/- 3,2%.