En los últimos tiempos han recrudecido denuncias sobre casos de prostitución infantil en todo el país. Episodios especialmente indignantes ocurridos en departamentos del interior determinaron la intervención de las autoridades así como un aumento de la preocupación sobre el tema. Se sabe que tras la explotación de los menores se mueven organizaciones delictivas que urge desbaratar y sancionar.
Inquieto por la expansión de este delito, uno de los dos jueces especializados en crimen organizado, Jorge Díaz, reclamó ante una comisión parlamentaria la creación de más juzgados de esa índole. Sostiene que ellos no dan abasto para atender esas actividades criminales y que la prostitución infantil merece mayor atención de parte de la justicia en virtud de la creciente cantidad de denuncias que se reciben.
Es claro que el acento en las acciones represivas no debe circunscribirse a las organizaciones sino también a aquellos particulares que participan en ese comercio sexual en la infame condición de "clientes". Las soluciones no son fáciles como advirtió el juez Díaz al comentar un caso ocurrido hace poco en Paysandú en el cual una menor se opuso a ser interrogada con la siguiente pregunta: "¿Por qué debo decirle la verdad si usted no me va a resolver el problema?".
Según Díaz, son muy vastas las competencias de los dos juzgados dedicados a combatir el crimen organizado ya que a su cargo están delitos como el lavado de activos, venta de armas, narcotráfico y todo tipo de denuncias de corrupción, entre otras cosas. Por esa razón resulta imperioso crear nuevos juzgados que se dediquen de lleno a erradicar esa terrible llaga social que es la prostitución infantil.