Un adolescente de 17 años fue internado en un hogar del INAU ayer tras balear al padre de su ex novia.
El violento hecho ocurrió el 20 de marzo en una casa de Enrique Castro y Burgueño. Daniel Guerrero llamó a quien hasta esa tarde era novio de su hija, un joven de 17 años sin anotaciones, para hablar sobre la relación de pareja, que en los últimos días se venía deteriorando.
Según expresaron fuentes policiales de la división Homicidios, que actuaron en el caso, la conversación comenzó, paulatinamente a subir de tono, hasta que comenzaron una pelea.
En determinado momento, el menor sacó un arma con la que le efectuó un disparo que le dio en el cuello dejándolo herido en el lugar, fugando posteriormente.
Los demás miembros de familia, que estaban en otros lugares de la casa, fueron a ver qué pasaba al ir la detonación y encontraron a Guerrero tirado en el piso, tras el disparo, y llamaron a una emergencia médica que lo trasladó al Hospital Maciel donde permanece internado desde entonces.
Médicos del lugar diagnosticaron una herida de bala en región occipital. Según pudo saber El País el hombre de 38 años corre serios riesgos de quedar inválido y verse obligado a utilizar silla de ruedas por el resto de su vida.
En tanto, el adolescente fue detenido poco después del hecho y compareció ante el juez de adolescentes de primer turno que le abrió procedimiento por un homicidio en grado de tentativa. En tanto, según las mismas fuentes policiales, el joven admitió la autoría del disparo, pero no reconoció que el arma fuera de su propiedad. Consultado al respecto dijo que la tomó de la casa de su ex novia.