La Policía continúa investigando los vídeos de seguridad obtenidas en luego del asalto a la sucursal Punta Carretas del Banco Credit Uruguay
Según fuentes policiales confiaron a El País, la resolución del caso será compleja ya que la principal prueba que se posee es el vídeo, pero la calidad de la imagen no es buena, y los malvivientes cometieron el asalto con cascos de moto en la cabeza.
En otro aspecto, desde Renaemse (Registro Nacional de Empresas de Seguridad), su director Juan Carlos Vázquez defendió el accionar de los guardias del Credit.
"Las empresas les piden a los guardias que sean cautelosos en el uso de las armas de fuego", sostiene Vázquez. mientras explica que "hay que estar seguro del objetivo, de no lesionar a terceros, de utilizarlo en una forma legal que tampoco suponga un procesamiento por mal uso".
Fuentes policiales habían manifestado a El País su disconformidad con el accionar de los guardias el que apareció como "muy pasivo". Vázquez supone que esta situación no obedece a que los guardias estén mal pagos.
"Se barajó la hipótesis de que las empresas piden a sus empleados que sean simples adornos, en los lugares que cumplen servicios. Yo quiero pensar que no es así y que la pasividad mostrada en el robo de ayer obedece a una simple cautela", dijo.
Sobre la falta de un servicio 222 en el local, Vázquez confirmó que en ningún momento el ministerio del Interior solicitó darle la baja a la guardia policial.
Es más, el propio director de Renaemse expresó que las directivas del ministerio daban prioridad a la seguridad de los bancos y de locales educativos. Es decir que estos sectores serían los últimos en perder el servicio de 222, que brinda la policía.
"Lo que sí puede pasar, es que la propia empresa, sea banco, red de cobranzas o cambio, puede optar por un servicio policial o por un guardia de seguridad, generalmente por temas de costo", explica Vázquez.
También sostuvo que hay sucursales bancarias que nunca utilizaron un servicio policial, sino que directamente se inclinaron por la seguridad privada. En este aspecto los costos tienen un peso importante, ya que mientras un guardia de seguridad cobra entre 42 y 43 pesos la hora, un policía, en un banco cobra alrededor de 90.
Otra circunstancia que puede aplicarse a este caso por la falta del servicio policial es que el 222 no es obligatorio, por lo cual cuando un efectivo renuncia a un servicio de ese tipo, no siempre se consigue un reemplazo inmediato.
"En ninguno de los casos se puede aseverar en forma sincera que el ministerio ha negado la potestad del 222 a instituciones bancarias", aclaró el propio Vázquez.
El director de Renaemse explicó que el guardia de seguridad tiene un porte de armas expedido por el propio organismo, el cual se entrega luego de varias pericias psicológicas y varios cursos vinculados a su área de trabajo.
También informó que hay varios institutos dedicados a la formación de guardias de seguridad que salen al mercado laboral. "En estos cursos se le da todo lo necesario para cumplir su función, sin embargo la carga horaria es mínima ya que se les da 20 horas de curso teórico y 8 horas de manejo de armas de fuego", comentó Vázquez, quien comparó la preparación de estos funcionarios con la Policía, que hace cursos de seis meses.