PILAR BESADA
El comienzo de clases se aplazó en varios liceos por dificultades edilicias y superpoblación. Secundaria instalará al menos 18 aulas prefabricadas más, una solución "transitoria" que según Fenapes muchas veces termina siendo "casi permanente".
En el liceo 70, en el Cerro, no comenzaron los cursos ayer porque aún no habían llegado los bancos para los estudiantes, según informó el secretario general de la Asociación de Docentes de Enseñanza Secundaria (ADES) de Montevideo, Luis Martínez, quien destacó la situación "lamentable" de ese liceo que comparte el local con la Escuela Marítima de UTU.
"Está a pocos metros de los basurales del Pantanoso, no tiene agua potable, un baño está tapado y hay salones que son contenedores de chapa que parecen calabozos", dijo Martínez.
En tanto, el presidente de la Federación Nacional de Profesores (Fenapes), Walter Zunino, afirmó que en el liceo de Delta del Tigre, los docentes resolvieron que un grupo de tercer año con 55 alumnos no comenzaría las clases, porque no caben en el edificio, y porque "es imposible trabajar así".
El dirigente señaló que existe una resolución del Consejo de Educación Secundaria para dividir ese grupo en dos, y para instalar un aula prefabricada para alojar a un grupo.
El consejero Fernando Tomeo, señaló que Secundaria ya compró ocho aulas prefabricadas este año, "que ya están asignadas" y que ante las nuevas necesidades comprarán diez aulas más y se hará una licitación "más amplia" en caso de que aparezcan nuevos pedidos.
Tomeo destacó que las aulas prefabricadas "se instalan en carácter transitorio, mientras se amplía el liceo o se construye un centro nuevo". Las aulas, de 45 metros cuadrados, cuestan unos $ 600.000.
Para Zunino, "esta solución supuestamente provisoria muchas veces termina siendo casi permanente, porque después pasan los años y los alumnos siguen en las mismas aulas".
Según Zunino, el liceo de Playa Pascual es "un caso emblemático" de este problema. El comienzo de clases el año pasado estuvo signado por la ocupación de los docentes en el liceo, en reclamo de mejores condiciones edilicias. En marzo de 2010, Secundaria instaló tres aulas prefabricadas, que se sumaron a una ya existente. "Desde el año pasado hasta ahora se construyó un alero que comunica el edificio central con los contenedores, se arreglaron los pisos del liceo y se cambió una rampa de acceso. Esa fue toda la mejora", indicó Zunino.
El lunes, los docentes de Playa Pascual pararon dos horas por turno en protesta por las aún malas condiciones edilicias. "No sé hasta qué punto los docentes van a aguantar y no van a tomar medidas como la del año pasado", dijo Zunino.
Hasta 50 faltas en un año
En ciclo básico de Secundaria se aplicará un nuevo régimen de contabilización de inasistencias más permisivo que el que actualmente existe, según fuentes de la enseñanza. Aunque la nueva normativa aún no fue aprobada por el Consejo, las fuentes calculan que con el nuevo régimen los alumnos podrán tener hasta 50 faltas en el año.