Estrategia de EE.UU. para neutralizar a Chávez

Mercosur. La embajada proponía "conocer al enemigo" y buscar aliados en la región

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PAULA BARQUET

Tras el ingreso de Venezuela al Mercosur, Estados Unidos consideró que era un buen momento para replantearse la relación con el bloque y analizó cuál sería su "táctica" para contrarrestar las ofensivas de Chávez.

"La creciente politización del Mercosur, sus tantas iniciativas opuestas a los intereses del gobierno estadounidense y su cambiante composición (ahora incluyendo a Venezuela y quizás pronto a Bolivia) argumentan a favor de revisar nuestra política hacia el bloque", considera James D. Nealon, encargado de negocios de la embajada estadounidense, en un despacho diplomático de noviembre de 2006, filtrado por WikiLeaks y al que tuvo acceso El País.

Nealon advierte, así, que el Mercosur "claramente ya no es la misma zona de comercio benigna que era solo unos años atrás, y su liderazgo parece cada vez más en desacuerdo con los intereses de Estados Unidos". El diplomático señala que "entre los asuntos a tener en cuenta" está la duda sobre "hasta qué punto Brasil sigue mandando en el Mercosur y qué tanta influencia ejerce Chávez en la realización de políticas" del bloque.

Además, Nealon solicita y agradece al Departamento de Estado de su país y a las distintas sedes diplomáticas de la región "insumos en estos temas".

la ESTRATEGIA. Siete meses después, el encargado de negocios Thomas Kelly despliega la estrategia que resulta del conjunto de despachos recibidos de las embajadas del Cono Sur.

"Conocer al enemigo", es el primero de los seis puntos que propone Kelly en el documento. "No obstante sus diatribas y payasadas, sería un error desestimar a Chávez como un payaso o un viejo caudillo de escuela. Él tiene una visión, aunque distorsionada, y está tomando calculadas medidas para avanzar en torno a ella", afirma.

"Para efectivamente contrarrestar la amenaza que representa -continúa el diplomático estadounidense-, necesitamos conocer mejor sus objetivos y cómo piensa alcanzarlos. Esto requiere más inteligencia en todos nuestros países".

Para ilustrar su propuesta, Kelly sugiere "concretar inteligencia en un asunto en el que compartimos la preocupación con nuestros amigos de la región, como la relación de Venezuela con Irán, y compartirla todo lo que podamos". También plantea que "cuando los programas de Chávez alimenten los apetitos de corrupción de las elites locales o fallen en concretar sus promesas, tenemos que hacer que se conozca". El segundo punto que conforma la estrategia consiste en "enfrentar la errónea noción de que Estados Unidos está ausente y distante de la región". Kelly destaca la "impresión positiva" que generó en cinco países la visita del entonces presidente George W. Bush, y defiende la "necesidad de construir sobre esta buena voluntad con ininterrumpidas visitas de alto nivel, hablando de nuestra agenda positiva para la región y produciendo programas concretos".

Más que en los países donde la relación bilateral es buena, la idea de Kelly es acercarse a aquellos "donde los gobiernos se han distanciado de nosotros". Allí, sostiene, hay que "mostrar la bandera" y "explicar directamente a las poblaciones nuestra visión de la democracia y el progreso".

El diplomático propone, en tercer lugar, "cambiar el escenario político". Aunque Chávez "expande su influencia utilizando la `Revolución Bolivariana` como vehículo, esto irrita a muchos líderes, particularmente a aquellos que no quieren ser asociados con sus métodos", consigna Kelly, y afirma: "Tenemos que jugar con ese resentimiento".

"Por supuesto -agrega Kelly- también tenemos que asegurarnos de que la verdad sobre Chávez (su visión sin contenido, sus promesas vacías, sus peligrosas relaciones internacionales empezando por Irán) salga a la luz, siempre realizando un cuidadoso juicio sobre dónde y de qué forma nos oponemos a Chávez públicamente".

La estrategia de Kelly no termina ahí. "Las instituciones militares del Cono Sur siguen siendo clave e importantes aliadas de Estados Unidos (...) Este es precisamente el momento para aumentar nuestro compromiso en la relación con los militares", propone. Destaca que uno de los elementos que aísla a Venezuela es la no participación en las operaciones internacionales por la paz, como las misiones de la ONU.

Los dos últimos puntos de su estrategia lo conforman un "énfasis en nuestra fórmula ganadora" y el "sacar afuera nuestro mensaje", para lo cual "la diplomacia pública es absolutamente vital".

Kelly analiza cómo Chávez "ha hecho importantes incursiones, sobre todo con las poblaciones locales, proveyendo programas para los más desprotegidos y catalogando a Estados Unidos de elitista e interesado solamente en promover el libre comercio para beneficiar los grandes negocios".

Los "eslóganes son fáciles", dice irónicamente el funcionario: "El neoliberalismo enriquece a los ricos y empobrece a los pobres", o "La Revolución Bolivariana garantiza la soberanía y dignidad de nuestra región".

Para contrarrestar esas ofensivas, Kelly sugiere "transformar nuestra imagen, lo que no significa que tengamos que abandonar nuestro compromiso con el comercio libre y la promesa que eso conlleva hacia las poblaciones desprotegidas". Eso sí significa, advierte, que "deberíamos hacer un mejor trabajo al proponer el comercio libre enfatizando las historias locales y globales de éxito (...), y apoyar programas que promuevan las exportaciones regionales, particularmente aquellas que favorezcan las pequeñas y medianas empresas".

Sobre el final del documento, Kelly es optimista respecto a la posibilidad de "abordar" a Chávez, más allá de que también reconoce el "carisma" del venezolano y su capacidad de "simpatizar con gran parte de América Latina".

"Los políticos de Washington ya han encontrado una táctica que seguro da en el blanco: no responder a cada provocación, especialmente cuando es claro que la boca de Chávez se ha abierto antes que su cerebro haya razonado".

los medios. En tanto, la embajada estadounidense en Montevideo constató en noviembre de 2007 que los medios de comunicación locales estaban contribuyendo a contrarrestar el liderazgo chavista.

"El presidente venezolano Hugo Chávez ha sido el tema favorito de los medios y los columnistas políticos de Uruguay, quienes más frecuentemente que no, destacan sus faltas", afirma el ex embajador Frank Baxter en un despacho diplomático titulo "Chávez bajo fuego en Uruguay".

Baxter describe cómo los discursos contra el venezolano, más la "parodia" de la expresión del rey español ("¿Por qué no te callas?") que se repite popularmente en televisión y suena en los celulares, "han asediado la imagen de Chávez en Uruguay".

Según el documento, ese entorno "está comenzando a cambiar la percepción pública de Chávez". Dada esa situación, el embajador advierte que "intervenir en la discusión pública en esta etapa sería contraproducente para los Estados Unidos, ya que eso transformaría el foco de esta ofensiva doméstica anti Chávez en una pelea entre Chávez y Estados Unidos".

En cambio, dice Baxter, "estamos inclinados a continuar nuestros esfuerzos en acentuar lo positivo de nuestra relación con América Latina". Con todo, se confiesa "encantado" por la confrontación de los medios locales al venezolano.

Venezuela es "más un peso que un aporte al Mercosur"; Chávez "obtuvo lo que quería"

"Por ahora, Venezuela parece más un peso que un aporte sólido al Mercosur", opina el encargado de negocios, James D. Nealon, en un despacho diplomático donde analiza el primer año de Tabaré Vázquez como presidente.

"Oficialistas de Cancillería y miembros de alto nivel de la Secretaría del Mercosur nos dijeron que dudan seriamente que Venezuela vaya a implementar alguna vez los cambios necesarios como para convertirse en un miembro pleno", afirma Nealon.

De alguna manera, eso contribuye a la sensación de que Chávez "obtuvo lo que realmente quería -un foro en el que defender su causa con más fuerza- y que nunca pretendió cumplir con la compleja estructura comercial e impositiva del Mercosur".

En otro despacho, casi un año después, Nealon analiza cómo ha cambiado el Mercosur y plantea: "Es ampliamente aceptado que la estrategia de Brasil para apoyar el ingreso de Venezuela al Mercosur ha sido que Chávez sería más fácil de controlar desde dentro de la organización. Sin embargo, Chávez ha probado ser más difícil de contener de lo originalmente pensado".

Como ejemplos para sostener dicha afirmación, el diplomático recuerda que el presidente venezolano "abiertamente ha desafiado a los brasileños al apoyar la medida de Evo Morales de apropiarse de los intereses de Petrobras en Bolivia, y frecuentemente ha robado el centro del escenario del Mercosur a Lula".

En definitiva, Nealon asegura que el ingreso de Venezuela al Mercosur "complicará la chance del bloque de hacer acuerdos comerciales con otros" miembros del bloque.

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