PAYSANDÚ | SANDRA KANOVICH
Una paciente labor de investigación permitió allanar una boca de venta de drogas que funcionaba en la zona oeste de la capital sanducera. Hay seis personas detenidas, una de ellas es un menor de 15 años.
El procedimiento fue realizado por personal de la Seccional 2da. de Policía, que montó un discreto operativo de vigilancia en los alrededores de una finca donde se presumía que se comercializaban drogas.
La vigilancia pronto rindió frutos cuando en primer lugar los policías detuvieron a dos jóvenes que circulaban en una moto luego de salir de la vivienda vigilada. En el registro de rigor se les incautó cierta cantidad de cocaína. Durante los interrogatorios primarios se confirmó la hipótesis de que en la vivienda se vendían drogas.
En otros dos procedimientos paralelos en los mismos alrededores los policías detuvieron a otras tres personas. En primer lugar a un adolescente de 15 años que se desplazaba en una moto, y luego a dos jóvenes de 18 y 25 años que lo hacían en otro birrodado. También a ellos se les incautó drogas.
Para entonces la Policía contaba ya con elementos suficientes. La vigilancia en el lugar permitió detectar a quien se presumía era el responsable de la boca de estupefacientes. Se trata de un individuo, D.D.P.S., que posee varios antecedentes penales, y que al ver la presencia de los policías al llegar a la vivienda intentó escapar en la moto en que se desplazaba, pero pudo ser interceptado.
En la mochila que llevaba consigo se le incautaron un revólver calibre 38, seis proyectiles, un celular, la suma de $ 15.400 en moneda nacional, 63 dólares y 54 pesos argentinos. Asimismo llevaba un "ladrillo" de marihuana (524 gramos) y 150 gramos de cocaína.
Luego se allanó la finca en presencia de su moradora, una joven de 19 años esposa del ahora detenido, donde se incautaron varios efectos más.
Al ser interrogada la mujer admitió que comercializaban drogas y que contaban con una extendida "clientela".
Sometidos todos los involucrados a la Justicia, se dispuso el procesamiento con prisión de D.D.P.S. por un delito continuado de venta de estupefacientes, al igual que su esposa.
Como detalle curioso, el diario El Telégrafo apunta que durante el operativo se descubrió que los ocupantes de la finca robaban energía eléctrica. Los policías llamaron a la oficina local de UTE, pero desde allí se les dijo que debían concurrir en forma personal a denunciar. Aunque se les advirtió que estaban en pleno operativo policial, la oficina no acudió al llamado.