La agencia calificadora Moody`s anunció ayer que rebajó tres escalones la nota soberana de Grecia, de Ba1 a B1, por las dificultades económicas y el riesgo de impagos (default), decisión que el gobierno de Atenas calificó inmediatamente de "totalmente injustificada".
Moody`s atribuye la nota B1 a los países emisores que presentan "una débil seguridad de reembolso a largo plazo".
La agencia consideró que el proceso de reequilibrio del presupuesto griego sigue siendo "muy ambicioso", pero que el Estado griego continúa teniendo "dificultades considerables" para recolectar dinero. "La posibilidad de un `default` o de un canje de deuda aumentó desde que se rebajó por última vez la nota soberana" en junio de 2010", explicó.
Desde el punto de vista presupuestario, y pese a la reducción en seis puntos del déficit público logrado en solo un año, la agencia lamenta que Grecia no consiga aumentar sus ingresos fiscales.
El ministerio de Finanzas griego reaccionó, y de forma airada, al tachar de "totalmente injustificada" la decisión de Moody`s, que revela más la "ausencia de responsabilidad" de las agencias de calificación financiera que el estado "real" de la economía.
"Moody`s centra sus análisis exclusivamente en los riesgos", añade el comunicado, que lamenta que la agencia "no incorpore" en su reflexión el "impacto positivo" en la economía del plan de saneamiento presupuestario y de reformas estructurales lanzado en el país. AFP