Libros del verano

RUBEN LOZA AGUERREBERE

Estos días de vacaciones del verano se consideran ideales para la lectura, bajo una sombrilla playera o bien en el sillón preferido y donde sea. Todos los tiempos son ideales para abismarse en un libro y soñar con quienes los escriben, los que, de acuerdo a su grandeza, pueden llevarnos al enriquecimiento personal. Leer, por cierto, nos enriquece y ayuda a vivir, amplificando nuestro mundo.

Las novedades abundan, así que comenzamos por "Yo no vengo a decir un discurso" (Sudamericana), de Gabriel García Márquez. El notable creador de "Cien años de soledad" ha reunido en este reciente libro los textos que escribió para leer en público.

El Nobel colombiano nos entrega así su primer discurso, a los 17 años, para despedir a compañeros del curso superior y llega, andando el tiempo, a hablar ante las Academias de la Lengua y los reyes de España.

Entre esos extremos, numerosos son los discursos del novelista: se refiere a los libros, naturalmente, menciona a sus amigos escritores (Cortázar, Mutis, entre tantos más), habla de su tierra y del periodismo, otra de sus pasiones. Es un gusto leerlo.

Los turistas en estos días de vacaciones tienen a la mano el libro "Mercado del Puerto" (Banda Oriental), escrito por Juan Antonio Varese, un especialista en estos temas. En sus deleitables páginas, traza el recorrido histórico del Mercado desde su fundación a nuestros días, explicando minuciosamente esa rara historia y cómo se ha convertido, hoy, en ineludible centro gastronómico para todos, en el corazón de la Ciudad Vieja.

Pasamos a una escritora de culto: Jane Bowles. Se acaba de editar su famosa novela "Dos damas muy serias" seguida de su colección de relatos "Placeres sencillos" (Anagrama/Gussi). Nunca han sido libros de muchos lectores, sino de "aquellos que importan", como decía el Nobel Montale. Los personajes que habitan estas obras son extravagantes y seductores.

Su libro, que es un taller de sueños, fue cuanto dejó a la literatura. Pocas obras otras tan breves y tan vastas.

Y bien, para terminar, recordemos que hace un mes se lanzó en Punta del Este el libro del biznieto del gran León Tolstoi, Sacha Tolstoi, llamado "Como pez en el agua". Autor de diversos libros, documentales y de ficción, esta vez se atreve a redactar su autobiografía, dando cuenta de sus andanzas por el ancho mundo.

Desde sus días en la Legión Extranjera a los de París del 68, las jornadas de pesca con el hijo mayor del famoso Hemingway a la vida en San Juan de Luz.

Y así, entre tantos apuntes familiares, figuran sus idas y venidas en nuestro país. El libro tiene un punto de vista elevado y un sentido del gusto que le permite narrar con interés sus andanzas.

Confiesa Sacha Tolstoi que lo asusta el olvido, y que ha escrito estas páginas con la esperanza de que algunos lectores en días distantes recorriendo estas páginas le permitan vivir en memorias ajenas.

Ocurrirá, porque tiene mundo hacia fuera y mundo hacia dentro.

Recordemos que Jorge Luis Borges se jactaba de los libros leídos, no de los que había escrito.

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