La película francesa "Des hommes et des dieux" ("Hombres y dioses") de Xavier Beauvois, fue galardonada como la mejor producción nacional en la entrega de los premios César, considerados los Oscar de Francia.
Inspirada en hechos reales, la película cuenta la tragedia del monasterio de Tibhirine, Argelia (1996), donde siete monjes franceses fueron secuestrados y asesinados por el Grupo Islámico Armado (GIA). El director Beauvois y su equipo han insistido en un aspecto de la historia: el compromiso de las víctimas, incomprendido por los victimarios, de encontrar un terreno común de espiritualidad y hermandad entre el Cristianismo y el Islam.
Por su parte, Roman Polanski obtuvo el César a mejor director por El escritor oculto, su `thriller` político sobre un ministro británico que no se llama Tony Blair pero podría, y fue ovacionado de pie por el público. Polanski agradeció los apoyos recibidos mientras estuvo en la cárcel, a pedido de la justicia norteamericana con la que sigue teniendo cuentas pendientes por un asunto de abuso de menores (los cables hablan ahora, con exquisito eufemismo, de "presunto delito de abuso sexual"). Polanski fue galardonado también, junto con el escritor Robert Harris, con la estatuilla a mejor guión adaptado por el mismo film.
El César a menor ópera prima fue para Gainsbourg (Vie héroique), de la joven realizadora Joann Sfar. El film es una crónica de la vida del célebre músico y cantante Serge Gainsbourg, desde los tiempos de la ocupación nazi de Francia hasta su auge y caída.
Toda entrega de premios tiene su sorpresa. La de este año noche fue la elección de mejor actor, que recayó en el venezolano Eric Elmosnino, un hombre que viene del teatro, ha sido poco visto en la pantalla grande, y encarna precisamente a Serge Gainsbourg en la película de Sfar. La sorpresa deriva, sobre todo, del hecho de que Elmosnino competía con algunos "monstruos" de la actuación en el cine francés como Lambert Wilson (por Des hommes et des dieux) y Gerard Depardieu (por Mammuth), quienes debieron volver a sus casas con las manos vacías.
El César a mejor actriz fue para Sarah Forestier por su labor en Les noms des gens (Los nombres de las personas) de Michel Leclerc, película que se llevó también el premio al mejor guión original. Se trata de una comedia, al parecer bastante irreverente, acerca de un joven y seductor activista político de izquierda que se dedica a conquistar a jóvenes de derecha y acostarse con ellas para convencerlas de cambiar sus posturas políticas. Todo muy francés. Entre las "perdedoras" hubo gente importante: Catherine Deneuve por Potiche, Kristin Scott Thomas por Elle s`ap-pellait Sarah.
La estatuilla a mejor película extranjera fue para el drama norteamericano Red social, el film de David Fincher protagonizado por Jesse Eisenberg cobre Mark Zuckerberg, el creador de Facebook.
La ceremonia del César se llevó a cabo en el parisino Teatro Chatelet y fue presidida por la actriz estadounidense Jodie Foster, quien por cierto habla un francés impecable. Uno de sus momentos culminantes fue el homenaje a la veteranísima actriz Olivia de Havilland, de 94 años, la inolvidable Melanie Hamilton del clásico de 1939 Lo que el viento se llevó (y única sobreviviente de esa película), pareja romántica de Errol Flynn en innumerables películas, y protagonista de otras películas memorables como El nido de las víboras o La heredera. De Havilland fue ovacionada de pie por el público. Sería deseable que la homenajeada del año que viene fuera su hermanita menor Joan Fontaine, que tiene apenas 93. Son dos de las últimas leyendas vivas del cine.
Otro de los homenajeados de la noche (pero con él había, de todos modos, más tiempo) fue el talentoso y excéntrico cineasta norteamericano Quentin Tarantino, quien recibió su César de Honor de manos de Diane Kruger y Christoph Waltz, dos de los actores de su divertida parodia bélica Bastardos sin gloria. "Mi corazón explota", dijo emocionado Tarantino, quien también recibió un nutrido aplauso del público. Admitamos que Tarantino es un experto en explosiones y otras maneras de la violencia en el cine, por supuesto.
(BASADO EN AGENCIAS)
Ganadores y no tanto
Aunque "Des hommes et des dieux" obtuvo el César principal, no fue el film más galardonado de la noche. En total se llevó tres estatuillas, las otras dos a fotografía y mejor actuación secundaria (Michel Lonsdale).
Comparativamente le fue mejor a Roman Polanski, que se quedó sin el premio máximo pero ganó en cambio como director, y su película se alzó también con los galardones a mejor guión adaptado, mejor música y mejor montaje.