PABLO D. MESTRE
Para cosechar hay que sembrar. Y vaya si ha sembrado, genética y amigos, Héctor Payssé Turena.
Es por ello que, en su remate anual, no sólo estuvo acompañado de mucha gente, sino que volvió a diseminar la genética de su Corriedale a diversos puntos. Tanto, que operaron 47 compradores nacionales y extranjeros.
A cargo de escritorio Daniel Silveira se concretó la subasta que tuvo como máximo valor US$ 1.500 por un borrego PI, adquirido por Hugo Bentos, de estancia La Pampa. Otro valor destacado fue US$ 900 en los que Parrasio Colhares de cabaña "San Mateo" de Brasil adquirió un borrego PI.
Y así se fue vendiendo todo, lográndose un valor promedio de US$ 586 por los 120 carneros y borregos en pista.
"Quedamos muy conformes pues los clientes acompañaron una vez más a esta prestigiosa cabaña", dijeron luego Daniel y Leo Silveira.