La polémica desatada en torno al viaje de cuatro legisladores uruguayos a Medio Oriente se trasladó ahora a la interna del Frente Amplio. El diputado del MPP, Álvaro Vega, cargó contra su correligionaria Ivonne Passada, presidenta de la Cámara de Diputados, por haber viajado en clase ejecutiva. Vega declaró que "hay algunos compañeros que después que probaron algunas cosas, les gustan" y que son "compañeros de izquierda que se han olvidado de nuestro pasado".
Ivonne Passada no ha contestado a estas críticas que le prodigan desde su bancada como tampoco ha respondido a las recriminaciones que varias diputadas le hicieron a ella y a su compañera de viaje, Daisy Tourné, por cubrirse la cabeza con un "chador" durante su visita a Irán. En efecto, ambas diputadas aceptaron las imposiciones de un gobierno autoritario como el de Ahmadineyad en donde la mujer es considerada un ser inferior, sujeta a restricciones, y en donde se le aplica la pena de muerte por lapidación. Esa actitud fue mal vista entre las organizaciones de mujeres que luchan contra la discriminación por sexo.
Los reproches a los viajeros, que alcanzan a otros dos diputados de partidos tradicionales que acompañaron a las legisladoras, apuntan también a la inutilidad de la gira que tuvo un alto costo. Aparte de los pasajes, los gastos y viáticos se ampliaron por la presencia en la delegación de dos funcionarios administrativos que viajaron para asistir a los diputados. Todo ello se juzgó excesivo para una gira que, según el diputado Vega, no fue productiva. Al asumir como presidenta del Parlamento, Ivonne Passada habló de la necesidad de mejorar la imagen de esa institución. Actuando así, no lo conseguirá.