FEDERICO PEREYRA
El último grupo de cada etapa del concurso de Carnaval está terminando poco antes de la madrugada. Eso provoca que en días de semana la cantidad de espectadores se reduzca visiblemente.
Igualmente las murgas La Bolilla que Faltaba y La Nueva Milonga, la comparsa Oni Shango y humoristas Virgilio`s, se sobrepusieron a esta situación e hicieron una buena labor cuando les tocó su turno.
En la noche del lunes se produjeron dos debuts. Con la actuación de Virgilio`s quedó echada la suerte de la categoría de humoristas, porque el jurado evaluó los siete espectáculos y solo resta esperar a mañana para saber si queda alguno por el camino. Los humoristas que tienen como figura a Mauricio Suárez (Virgilio) dieron un buen espectáculo. Con un ritmo vertiginoso contaron dos historias (humoradas). Un grupo de soldados cascos azules que cuentan entre sus filas a Virgilio tienen que recuperar un antídoto del virus de la risa. Esta humorada, que cuenta con el cariño del público al personaje e Virgilio, fue bastante más efectiva que la segunda donde Mauricio aparece en Virgilia City y se invierten los papeles. Todos son Virgilios menos Suárez. Con una muy buena musicalidad y una hermosa despedida el debut fue aplaudido de pié.
El otro debut de la etapa fue el de la comparsa Oni Shangó. Con una gran historia desde el Carnaval de las promesas esta comparsa se conforma con muchos de los integrantes de Ibeijada. Con una historia que juega entre el futurismo y las raíces la comparsa dirigida por Vanessa Da Costa cubrió rubros y dio un lindo paso para decir que las nuevas generaciones mantendrán viva la clásica historia candombera. Se destaca la alegría general y el trabajo de la cuerda.
REGRESOS. Quienes debutaron en el Carnaval 2011 pero en realidad vuelven después de un tiempo fueron las murgas de la etapa del lunes. La vieja Nueva Milonga volvió con todo. Una estética muy opulenta y cuidada acompañan La creación (nombre de su nueva propuesta) y recreación de esta murga. Con un coro que realmente cantó como se espera debido al plantel de renombrados murguistas que lo integran. Con Pablo Barrios como Iva y Javier Perea haciendo de Hadan los enganches del espectáculo estuvieron muy bien actuados aunque no siempre funcionó el humor. Hay que destacar la participación de Marcelo Luzardo, los arreglos de Atay y el cuplé en que los escolares le cantan al maestro Tabárez que termina con un lindo homenaje a todos los maestros y maestras que acompañan la niñez.
La otra murga que volvió al Carnaval fue La Bolilla que Faltaba. Con un estilo propio, obviamente generado por ser un coro que está conformado en su totalidad por mujeres, la Bolilla presentó La Divina Cocina. Se trata de un espectáculo que va de menos a más, no solo porque las partes de mayor humor aparecen luego del salpicón, sino también porque en un grupo con varias debutantes costó afirmarse. El coro cantó bien, con muy buenos arreglos de su directora escénica y arregladora Gabriela Gómez. Lo que sí demostró es el hecho de estar disfrutando de este trabajo durante sus 45 minutos de actuación. Es necesario destacar y recomendar el cuplé de los baños públicos y las mujeres, y la actuación de Carolina Pastorino.