Hace 25 años nacía una leyen- da. O más exactamente se independizaba y cobraba vida propia, porque de hecho el equipo de lo que se convertiría en la productora de animación por computadora Pixar conoció una prehistoria con el nombre de The Graphic Groups, y con el carácter de una división de la empresa Lucasfilm, de George Lucas.
El equipo encabezado por Ed Catnull y John Lasseter aplicó sus talentos a numerosos trabajos de la empresa de efectos especiales de Lucas, Industrial Light & Magic, hasta que el 12 de febrero de 1986 Steve Jobs pagó a Lucas cinco millones de dólares e invirtió otros cinco millones para impulsar a la nueva compañía.
Sus primeros trabajos se volcaron a la creación de `hardware` gráfico, cuya `arma secreta` fue la Pixar Image Computer, un artilugio adquirido por agencias gubernamentales y empresas médicas pero también por la productora Disney, que lo empleó para mejorar la calidad de sus animaciones.
Luego comenzaron las producciones propias, empezando por el delicioso primer corto Luxo Jr. (1986) cuyo protagonista se convertiría en el logo de la empresa y que fue quien abrió las puertas del futuro, siendo el primer ejemplo de animación tridimensional que luego la empresa explotaría abundantemente. Desde Tin toy (1989) hasta Partly cloudy (2009), los cortos de Pixar (que suelen anteceder a cada largometraje) han ganado hasta la fecha 10 premios Oscar.
En mayo de 1991, Pixar llegó a un acuerdo con Walt Disney Pictures para la realización de tres largometrajes animados. El primero de ellos fue Toy story (1995), dirigido por el propio Lasseter, quien fuera previamente animador de la propia Disney. Siguieron Bichos (1998) de Lasseter y Andrew Stanton, Toy story 2 (1999) de Lasseter, Lee Unkrich y Ash Brannon, y las más cercanas Monsters Inc. (2001), Buscando a Nemo (2003), Los increíbles (2004), Cars (2006), Ratatouille (2007), Wall-E (2008), Up, una aventura de altura (2009) y las más reciente Toy story 3 (2010), que figura entre las candidatas a mejor película para los Oscar de la última temporada. Cada uno de esos films ha sido un modelo de creatividad, imaginación, amor por el medio y por contar historias, y un aporte al perfeccionamiento de las técnicas del cine de animación. En 2006, Disney adquirió Pixar y colocó a John Lasseter al frente de su departamento de animación. Un resultado reciente se llama Enredados, y también allí hay talento.