Las hazañas de Danilo González, quien logró reunir unos 150 trofeos y varios premios durante sus 20 años de trayectoria como jinete, son recordadas por muchos. González se transformó en uno de los mejores de la región y participó en diferentes criollas realizadas en Argentina, Brasil y Uruguay.
Comenzó a montar potros puros a los 14 años en Melo, según comentó a El País. Les gustó y aprovechando su destreza sobre el lomo de un caballo se dedicó de lleno a esta actividad deportiva gauchesca hasta los 34 años.
Hoy "colgó las espuelas" y decidió entregar sus trofeos más grandes a la Casa de la Cultura de Melo para que sean exhibidos. "Creo que es una buena obra entregarlos a la institución para que los tenga presentes y así otras personas los pueden conocer", aseguró el jinete, que actualmente se desempeña como funcionario municipal.
Hoy cumple 41 años y asegura que no se arrepiente de nada de lo que hizo. "Para mífue una satisfacción haber recorrido América montando los más crudos potros ante el deleite de la gente" dijo González mientras mostraba las cicatrices de las lesiones que sufrió en varios ruedos.
De hecho, reconoció que a esta altura de su vida no puede andar a caballo como consecuencia de las lesión que arrastra. "Es un deporte muy rudo, hay que tener mucho coraje y que te guste de verdad. Me gusta que estos trofeos puedan inspirar a alguien en el pueblo o simplemente que estén disponibles para ver", afirmó.
Se trajo un 0 Km. de Brasil
En la década del 90 y en las criollas de Jesús María en Argentina, Danilo González logró ocho primeros premios montando potros en la modalidad "crina limpia". En Córdoba, ganó un campeonato de jinetes de los países de Mercosur y cosechó premios en Chacabuco y La Pampa. En Brasil ganó un auto 0 kilómetro, además de varios trofeos por consagrarse como el mejor jinete. En Montevideo fue campeón en monta "en pelo" durante 4 años consecutivos.