Guillermo Zapiola
Sus más fieles seguidores afirman que es capaz de hacer cualquier cosa en la pantalla. Quienes la aprecian menos suelen objetar que Meryl Streep interpreta casi siempre alguna variante de Meryl Streep. Ahora va a ser Margaret Thatcher.
Como suele suceder, la realidad puede estar en algún punto entre los dos extremos establecidos en el párrafo anterior. Nadie niega la formidable técnica interpretativa de Streep. Pocos discutirán, empero, que con frecuencia ha abusado de esa técnica. Posee tantos recursos que a veces se limita a abrir el cajón, extraer de él algunos de ellos, y hacer otra vez, en piloto automático, de Meryl Streep. Cuando no lo hace y acepta, en cambio, en convertirse en otro personaje puede hacerlo, y los resultados alcanzan niveles de excelencia.
Margaret Thatcher puede ser una de esas oportunidades. A dos semanas de iniciada la filmación en el Reino Unido, la empresa productora Pathé UK ha difundido las primeras imágenes de Streep caracterizada como "Maggie", y la verdad es que impresionan bastante. Exteriormente convence. Y ya sabemos que es lo suficientemente buena actriz como para, si quiere, convencer también desde adentro, transformarse en el personaje que debe interpretar.
La película, obviamente titulada The iron lady ("La dama de hierro"), está dirigida por Phyllida Lloyd, quien ya trabajó con Streep en ¡Mamma mia! La acción se ubica, fundamentalmente, en el período previo al estallido de la guerra de las Malvinas de 1982, que le valió a Thatcher no solamente una victoria militar sino también un reforzamiento de su popularidad, y dos reelecciones como primera ministra (no en vano su amigo Ronald Reagan había comentado por entonces "Maggie necesita una guerrita"). Sin embargo, el libreto se extiende también en algunos detalles de la juventud y la vejez de su biografiada.
ELENCO. Entre los intérpretes figuran también Jim Broadbent (Topsy Turvy, Moulin Rouge, Lejos de ella), que interpretará a Dennis, el marido de Thatcher, y a Anthony Head, quien encarnará al ministro británico de Asuntos Exteriores, Geoffrey Howe. Otros intérpretes son Richard E. Grant (en el papel del político Michael Heseltine) y Roger Allam (el periodista y estratega Gordon Reece).
El honor británico parece haber recibido algún pinchazo ante la noticia de que la Dama de Hierro sería interpretada por una norteamericana. Pero sus compañeros de elenco han defendido a Meryl. "Thatcher necesita a una estrella, y Streep es la elección perfecta, en muchos sentidos", aseguró Jim Broadbent al New York Magazine.
Streep está encarando el trabajo con el entusiasmo que se le conoce. "Estoy tratando de aproximarme al papel con la misma devoción y atención al detalle que poseía la verdadera Lady Thatcher. Sólo espero que mi energía se acerque a la de ella", dijo la actriz en un reciente comunicado.
No todo el mundo parece estar feliz con el asunto, sin embargo. La familia de Thatcher ha manifestado algún desasosiego ante el hecho de que el film lidie con la muerte del esposo de Maggie, Dennis, en el año 2003, así como con la demencia senil en avance que la ex primiera ministra padece actualmente. Alguien cercano a los Thatcher ha dicho que éstos temen que la película se convierta en "una fantasía izquierdista", según ha informado el diario The Telegraph.
¿Flechada? Hay quienes temen que Streep proporcione un retrato de Thatcher como una política perversa e inhumana, similar a la que la actriz encarnara en la `remake` de El embajador del miedo dirigida por Jonathan Demme en 2005, y coprotagonizada por Denzel Washington. Pero Streep es demasiado inteligente como para haber pensado en un personaje de una sola pieza. Incluso sobre su personaje de El embajador del miedo, la actriz aclara que "no la percibe realmente como una villana". La gente, explica, se ve impulsada por lo que piensa es lo correcto, incluso cuando se equivoca feo. "Y es tan agradable no escuchar las advertencias", reflexiona. Desafortunadamente, agrega, "eso es lo que conduce al fanatismo". Sin embargo, Streep también ha dicho que pensó en algunas figuras políticas específicas cuando componía a su personaje de El embajador del miedo. Ahora no faltan los mal pensados que afirman que una de ellas fue justamente Margaret Thatcher.
Aunque Thatcher tiene actualmente 85 años y vive atrapada en un mundo imaginario donde se la podría dejar tranquila, algunos medios de prensa británicos opuestos a sus políticas no han perdido la oportunidad de hacer leña con el árbol caído. Hay rechazos que perduran. El periódico Daily Mash, por ejemplo, ha descargado una dosis de veneno al describir sarcásticamente la imaginaria preparación de Streep para el personaje: "Ha estado seis meses en el gimnasio pegándole a lo más chicos, y perdiendo el ochenta por ciento de su alma en un régimen de deshumanización".
Matices: La actriz se niega a componer un personaje en estricto blanco y negro.
Las otras "Maggie" ficticias
Margaret Thatcher ha sido retratada por el cine y a la televisión casi desde el momento en que asumió. En 1979, Janet Brown la interpretó en el telefilm Decision 79, y repitió el papel, en clave paródica, en el epílogo de la película de James Bond Solo para sus ojos (1981). La veterana Sylvia Syms la encarnó en otro telefilm, Thatcher: the final days (1991), sobre su controvertida salida del poder. En 2006, Anna Massey la representó en Pinochet in Suburbia, un teledrama sobre la detención en Londres del ex dictador chileno. Y, más recientemente, "Maggie" tuvo el rostro de Lindsay Duncan en la película para la televisión Margaret (2009).
Cuatro rostros distintos de una gran actriz
Silkwood
1983
Pelo más oscuro, ropas de trabajo, gesto y actitudes más vulgares. Meryl Streep dejó de lado su elegancia habitual para encarnar a la protagonista de este drama de Mike Nichols basado en hechos reales acerca de una trabajadora en una planta que manejaba irresponsablemente desechos, y que tal vez la mandó asesinar.
Lemony Snicket
2004
Meryl es literalmente una bruja (o casi) en esta historia infantil acerca de unos huérfanos que padecen todo lo que soportan los huérfanos en la historias infantiles, a manos de un par de adultos pérfidos interpretados por Jim Carrey y por ella. ¿Piloto automático? Solo hasta cierto punto. Streep parece divertirse bastante (y divierte) con su extravagancia.
El diablo viste a la moda
2006
Otra bruja, y en un entorno particularmente infernal: el juego de intrigas, conspiraciones e intentos de descalificación para ascender en el escalafón de una revista de modas. Por supuesto, Streep otorga a su implacable jefa un toque de innegable elegancia, y hasta es capaz de descubrir al ser humano detrás del maquillaje.
Julie & Julia
2009
Meryl tuvo que afearse, lucir más gorda y hasta crecer para encarnar en esta película de Nora Ephron a la popular `cordon bleu` Julia Child, un personaje real que tuvo sus décadas de fama en la televisión norteamericana. La película importaba menos que ella, pero hay que reconocer la enorme gama de recursos desplegadas para volcar al personaje.