La jueza letrada de San Carlos, María Helena Mainard, dispuso ayer el procesamiento del recluso Adriano Sebastián Sosa Muniz, de 21 años, confeso autor del robo de joyas valuadas en US$ 250.000, registrado en la Navidad pasada en una chacra de José Ignacio.
Mainard le tipificó un delito de "hurto especialmente agravado" y ordenó, además, la incautación preventiva del automóvil Volkswagen comprado poco después de cometido el robo de las joyas.
Sosa Muniz dijo que si bien recibió diez mil dólares por el lote de joyas y el televisor de sesenta y dos pulgadas, el auto lo compró con dinero bien habido por lo que imploró que no se lo quitaran. "El dinero me lo gaste en farra y mujeres. No lo usé para comprarme el auto", enfatizó el joven, quien fue procesado por segunda vez en un mes.
La Policía busca ahora identificar al reducidor, presumiblemente de Montevideo.