SEBASTIÁN PANZL
La posición del presidente José Mujica favorable a sustituir la rebaja generalizada del IVA por una enfocada en los sectores más pobres fue apoyada por varios sectores del Frente Amplio. Mientras tanto, desde la oposición hubo respaldos y críticas.
Bajar la tasa básica del IVA del 22% al 20%, una de las medidas económicas anunciadas por el Frente Amplio (FA) durante la campaña electoral, no lograría favorecer a los más pobres en opinión del primer mandatario y por esa razón piensa en un mecanismo "distinto" con una rebaja "personalizada".
Ante ese pronunciamiento, desde la oposición hubo desde señales de respaldo hasta duras críticas por no llevar a la práctica una medida contenida en la plataforma electoral. El presidente del Directorio del Partido Nacional, Luis Alberto Lacalle, dijo ayer que "si se prometió bajar el IVA hay que cumplir" y que "cuando se dicen dos puntos son para todo el mundo y no empezar con que va a ser para fulano o mengano".
En la misma línea, el senador Jorge Larrañaga (Alianza Nacional) dijo a El País que el presidente Mujica "debe cumplir" con la promesa del FA en la campaña electoral pasada.
La postura de Larrañaga es diferente a la del economista Javier de Haedo, su suplente en el Senado, quien respaldó la opinión de Mujica y declaró a radio Sarandí que un compromiso preelectoral "no puede ser una cosa que ate de manos" si ante nuevas circunstancias "se estudia mejor el tema".
Desde filas coloradas, el líder de Vamos Uruguay, Pedro Bordaberry, también respaldó la intención de Mujica. "Estamos de acuerdo con que se bajen impuestos y se destinen a aliviar a los que más lo necesitan", dijo a El País, pero reclamó que la medida llegue en forma efectiva a los destinatarios ya que opinó que el gobierno "está fallando" en eso. Como parte de las reacciones políticas, el diputado Jorge Gandini (Alianza Nacional) planteó ayer en la comisión de Hacienda la comparecencia del equipo económico (Ministerio de Economía y OPP) para recibir una respuesta oficial sobre el "debate de qué se hace con US$ 300 millones", que es lo que costaría la rebaja del IVA. El oficialismo aceptó la comparecencia del equipo económico en la comisión, pero aún no se agendó fecha.
oficialismo. Varios sectores del FA que reclamaban cambios a la medida de bajar dos puntos porcentuales del IVA dieron el visto bueno al planteo del presidente. "Me alegra esta postura", dijo a El País el senador de la Vertiente Artiguista, Enrique Rubio. El senador relató que desde "hace mucho tiempo" tenían una preocupación porque la renuncia fiscal tenga un "fuerte impacto en los sectores que tienen niveles de pobreza importante" y, en ese sentido, dijo que "hay que descartar una rebaja lisa simplemente de dos puntos y se terminó".
En la misma línea, el presidente del Partido Socialista (PS), Reinaldo Gargano, dijo estar de acuerdo debido a que "hay que buscar la forma de que no signifique un traslado de ingresos mayor para quienes ya tienen ingresos muy altos". Mientras, el secretario general del Partido Comunista, Eduardo Lorier, dijo ayer a canal 10 que hay que "aprender" de las medidas que se tomaron en el pasado "sin notarse" y respaldó que los mayores esfuerzos "vayan dirigidos a los sectores que tenemos más retrasados".
Desde Asamblea Uruguay, el sector liderado por el vicepresidente Danilo Astori, el diputado Alfredo Asti consideró que el tema "ya está planteado" con sus diferentes propuestas y llamó a no debatir más a través de los medios de comunicación sino "dejar los espacios suficientes para el debate técnico y político".
Conferencia. Ayer, Mujica reiteró su posición respecto a que una rebaja del 22% al 20% como estaba planteada no le llegaría a los sectores más pobres y, de esta manera, dejó planteada su voluntad de lograr que se revierta ese aspecto. De todos modos, aseguró que no tiene ninguna "decisión definitiva" sobre el tema.
"Si eliminamos dos puntos del IVA básico y el Estado deja de recaudar US$ 260 millones, ¿quién gana esos US$ 260 millones?", se preguntó y aseguró que el 20% de la población de ingresos más altos "se quedaría con alrededor de US$ 130 millones" mientras que "los más pobres se quedarían con unos US$ 26 millones".
Mujica dijo que quiere impulsar un debate nacional al respecto y que llegue información "a la gente", ya que de lo contrario se pueden "ver los problemas con demasiada sencillez" y alguien decir "si se prometió que iban a bajar (el IVA), aplíquelo", en referencia a la plataforma electoral.
Al respecto, dijo que su gobierno busca la equidad tributaria y que, si bien el programa del FA "propone como herramienta bajar dos puntos de IVA" eso es justamente "una herramienta, no el objetivo".
En diálogo con El País, el presidente dijo el martes que aspiraba que la rebaja del IVA a los pobres sea algo "que se note" y se pronunció a favor de un sistema "personalizado" ya que la mayoría de la renuncia fiscal tiene a los ricos como destinatarios y aspira a que sea "al revés".
Empresarios piden no "cambiar las reglas" para las inversiones
El presidente de la Cámara de Industrias (CIU), Washington Burgui, dijo a El País que no ve mal la iniciativa de llevar una rebaja más significativa del IVA para los sectores pobres. "Como idea teórica está bien" aunque advirtió que llevar eso a la práctica será complejo.
"Hay que ver cómo se instrumenta. No me parece mal (pero) no le veo una instrumentación muy fácil. Instrumentar eso y hacerlo efectivo no creo que sea una tarea fácil", dijo el empresario a El País.
Por su parte, el presidente de la Cámara de Comercio, Alfonso Varela, evitó pronunciarse al respecto ante la espera de que el gobierno eleve sus planes formalmente. "Hasta ahora son ideas sueltas y la materia tributaria es algo concreto", dijo a El País. De todos modos, Varela advirtió que "la rebaja de impuestos es algo imprescindible en el país" dada la "elevada carga tributaria" que existe en la actualidad.
Más allá de las opiniones cruzadas acerca de la rebaja del IVA en la que está inmerso el Frente Amplio (FA), los representantes de los intereses de los empresarios manifestaron su "temor" ante algunos reclamos de cambios tributarios que proponen varios sectores de la coalición de izquierda. "Me da temor escuchar hablar sobre el aumento al Impuesto a la Renta. El sector industrial fue uno de los más perjudicados por la crisis y ahora estamos estancados", dijo Burgui. A su vez, instó a "mantener las reglas" que se prometen. "No es bueno atraer inversiones y luego cambiar las reglas aumentando los impuestos", afirmó.
Con el debate sobre la redistribución del ingreso sobre la mesa, sectores como el Partido Comunista, la Vertiente Artiguista, el Partido Socialista y el Movimiento de Participación Popular han pedido aumentar impuestos a los que más ganancias han sacado de la expansión económica.