En el primer día de apertura del corralito mutual, que habilita a los usuarios del Fondo Nacional de Salud (Fonasa) a pasar de una institución a otra, 3.444 personas hicieron uso de esa opción, según datos divulgados ayer por el Banco de Previsión Social (BPS).
Se trata de afiliados que tienen tres o más años de antigüedad en las mutualistas y que deberán permanecer por igual período en el prestador de salud elegido.
Hay más de 725.000 personas habilitadas para cambiarse, una cifra que excede ampliamente a las anteriores aperturas (en 2009 eran 100.000 y en 2010 unos 260.000 quienes podían migrar de institución).
En base a los antecedentes que se tienen, las autoridades sanitarias estimaron que el número de personas que harán el traspaso de mutualista no superará el 10% de los habilitados.
En entrevista con el programa No Toquen Nada, el ministro de Salud, Daniel Olesker, adelantó que ninguna mutualista va a quedar inestable por perder muchos afiliados. "En general, por cómo se han dado los movimientos históricamente, tiene que haber cierta compensación y los efectos netos no son grandes, en general", sostuvo, pero aclaró que el abandono de usuarios supone siempre una "advertencia".
De todas formas, el año pasado la gran mayoría de los cambios (más de 12.000) correspondieron a usuarios que estaban de oficio en la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE) por no haber hecho la opción por otro servicio cuando entraron al Fonasa.
Para realizar el cambio de mutualista, el usuario debe presentarse con cédula de identidad en la institución elegida para afiliarse.