Un piano instalado sobre un banco de arena en el mar en Miami, que apareció misteriosamente días atrás, fue retirado del lugar por un músico interesado en llevar a su casa el destruido instrumento luego que las autoridades ordenaran su remoción. El piano, cuyo misterio fue develado el jueves cuando se supo que había sido abandonado allí por un estudiante de arte, debía ser retirado en un plazo de 24 horas por orden de agentes de vida silvestre de Florida, pero antes que sus propietarios fueran a buscarlo el músico Carl Bentulam, que toca el bajo en una banda local, se ocupó el mismo día de llevárselo. A pedido de su hijo de 10 años Bentulam contrató una empresa de embarcaciones grúa y cargó con el piano, que piensa limpiar y exhibir en el living de su casa. "Cada mañana (su hijo) se levantaba y miraba el diario a ver si el piano seguía allí", contó el músico a un diario local.