A. LALUZ
"Universo Alessandra es todo un proyecto que he querido hacer desde mi costado empresarial y también del personal... algo en el que, por fin, tengo el control de todo", adelantó Alessandra Rampolla sobre el ciclo que tendrá en Canal 10.
Y agregó con tono seguro, confiado, mientras se acomodaba en el mullido sillón de una pequeña sala del canal de Lorenzo Carnelli: "esta es la primera vez que presento un proyecto que realmente va a ser un reflejo de mi personalidad y de cómo yo me imagino un programa de televisión sobre sexo, pero también sobre un montón de otros temas de relevancia para las mujeres... o por lo menos para mí, como mujer latina".
La producción de Universo Alessandra, que será una de las apuestas fuertes de Saeta para su nueva grilla, comenzó semanas atrás cuando la conocida sexóloga y comunicadora portorriqueña se instaló en Montevideo. Y en estos días se completaron las grabaciones de los 26 programas que tendrá el ciclo y se ultimaron detalles de la edición. Lo que resta definir, explicó Rampolla, es la fecha de estreno y si se emitirán en una o en dos temporadas. También están muy avanzadas, subrayó, las negociaciones para vender el producto a otros países de América Latina. La idea "es mostrar al exterior lo que se produce acá... pero el anuncio formal de la salida del programa al exterior se hará cuando los acuerdos estén cerrados".
Cada emisión tendrá una hora de duración y "comenzamos siempre con las consultas del público. Esto es algo que siempre me cuesta mucho editar, porque si fuera por mí hablaría cuatro horas por cada consulta... es una cuestión de temperamento".
El segundo bloque estará dedicado al tratamiento de temas de fondo con la participación de técnicos y especialistas, "y se intercalarán también algunas consultas específicas, ya sea por videoconferencias, lecturas de correos electrónicos o directamente por teléfono". Y al final, será el turno de los invitados famosos de Uruguay, con los que "haremos cosas muy divertidas, como el manejo de una `cajita mágica` que contiene `algo` muy particular, especial, que vamos a presentar para conocer cosas nuevas, que quizás el público no ha visto nunca...".
DIÁLOGOS. Dos de los rasgos que se destacan en la personalidad de Rampolla, y logran fascinar casi instantáneamente, son la naturalidad y, a la vez, la vehemencia. Ella misma, sin aparatosidad ni discursos rebuscados, lo asume como una condición propia "de una mujer latina".
Ni bien llegó a Montevideo, se ubicó en el hotel, salió a caminar por la rambla y el entusiasmo la motivó a enviar varios mensajes y fotos a través de su cuenta en Twitter.
"Todavía, y pese a que he pasado varias semanas aquí, no he podido recorrer mucho", reconoció. "Pero, bueno, todo el mundo se enteró de mi llegada por la euforia que se veía en los mensajes que mandé el primer fin de semana, con imágenes de la rambla". En esa oportunidad "también pude conocer... ¡ah!, sí... la marina... ¿cómo se llamaba? (le preguntó a su asistente)... el Mercado del Puerto... no sé por qué pero se me da por decirle marina. Sí, y algunas cositas más, como Punta Ballena, Punta del Este, pero fue en un rápido recorrido, nada más". Luego, el trabajo de producción la absorbió por completo: "lo tengo asumido, soy una persona workaholic... me gusta sentirme productiva y disfruto mucho mi trabajo".
Ese entusiasmo también la llevó a contar, en un torrente de frases, ideas, los detalles de este nuevo proyecto televisivo, Universo Alessandra, al que define como "un universo de diálogos". La clave de todo, enfatizó "es la onda". Y esto lo comenzó a trabajar desde su nuevo sitio web (universoalessandra.com), concebido y diseñado para fomentar el intercambio de mensajes, consultas, propuestas. "Desde que lo lanzamos, en septiembre del año pasado, tenemos un tráfico muy alto, no manejo los datos concretos, pero lo que he visto es impresionante". Ese concepto se trasladará ahora a la televisión: "donde la interacción, me parece, es súper importante. Creo que es mucho más divertido y formativo trabajar lo que la gente quiere que se trabaje y no tanto lo que yo, como profesional, puedo pensar que es relevante en cierto momento".
Eso hará que el programa sea "un universo de diálogos", construido a partir del cruce de distintas perspectivas, preocupaciones o inquietudes personales. "Esto será muy bueno, porque esa es mi filosofía personal, y, además, porque yo vengo del mismo lugar de donde viene mi público: soy latina, mujer, católica de formación", que ha experimentado "una transformación a través de mi educación. Gracias a eso soy una mujer más segura, más completa, más dinámica, que ha cambiado radicalmente algunos de mis pensamientos". De eso, afirmó al final, se trata este proyecto: discutir, formar, y buscar las vías, los lenguajes, más "naturales de abordar los temas relacionados con el sexo".
"El sexo siempre está dando vueltas y por todos lados"
"Es lo que pasa en la vida cotidiana, fuera del estudio de televisión... el sexo siempre está dando vueltas y por todos lados". Este en uno de los fundamentos del estilo y enfoque que ha hecho de Alessandra Rampolla un ícono mediático.
Pero su planteo va más allá: "La diferencia es que aquí (en Universo Alessandra, como en otros programas y columnas que ha tenido en la pantalla chica) el tema del sexo es tomado con mucha naturalidad y no está eso de `¡uy!, el tema me asusta` o `esto atenta contra mi forma de ser, contra mi masculinidad, mi posición en la sociedad`. Todo es diferente cuando lo integras como algo natural".
Por eso, dice, gran parte de su trabajo "es servir de modelo de cómo se puede hacer para decir cosas de forma que no agredan, ya que son temas no siempre elegantes y hay que buscarles la vuelta, por ejemplo a través del humor, los juegos de palabras... eso lo suaviza y lo normaliza un poco".
A lo largo de su carrera, Rampolla ha vivido un cambio importante en su imagen. Al comienzo, su figura de "latina alta y rellenita" rompió con los esquemas de "la sexóloga sexy"... "porque no sólo las lindas y los lindos tienen sexo", ha dicho. Ahora, y con una figura más espigada, con los ángulos del rostro mucho más marcados, asume todas los signos de una "diva latina". No obstante, sigue reclamando un cuidado especial en la fotos, porque, ha reconocido, sigue sintiéndose vulnerable.
Cómo ser mujer, hablar de sexo, y romper clisés en los medios
Nació en San Juan, Puerto Rico, en 1974. Creció "en una familia más o menos bien, se formó en un colegio católico, con las falditas por aquí", dice Rampolla mientras señala el límite permitido: apenas por debajo de las rodillas. Por muchos años estudió piano y "estuve a punto de convertirme en intérprete profesional... pero la vida y corajes de adolescencia y temprana adultez me llevaron a decir que no tocaba más". Desde hace varios años, Alessandra María Rampolla es todo un ícono mediático y un nombre directamente asociado al sexo. Su opción por investigar y proponer a través de los medios una forma diferente de abordar este complejo tema se definió cuando estaba estudiando literatura francesa en la Universidad de Loyola de Nueva Orleans, en EE.UU. Ahí decidió reorientar su formación y se inscribió en los cursos de Terapia Matrimonial y de Familia en la United States Internacional University (USIU) y, poco tiempo después, realizó estudios doctorales en el Institute for Advanced Study of Human Sexuality, en San Francisco. Tras varios años de trabajar en Estados Unidos y Puerto Rico, debutó en el canal Univisión, con un segmento sobre sexo, y más tarde fue su debut radial, con el programa A calzón quitao. Su estilo natural, descontracturado, frontal, abierto a las discusiones, le abrieron pronto las puertas de las cadenas internacionales. Hoy, con Universo Alessandra, su carrera da un nuevo salto hacia la independencia en el control de sus proyectos.