El diputado colorado Juan Manuel Garino denunció que los policías no reciben una atención psicológica acorde a sus actividades. "A pesar de las tareas estresantes que desempeñan, no se les realiza a los policías ningún tipo de control psicológico rutinario", señaló Garino en la sesión de la Comisión Permanente de la Cámara de Diputados esta semana.
El legislador indicó que a los policías sólo se les realiza un control psiquiátrico cuando ingresan a la Policía, y que, aunque existe un sector para la atención psicológica en el Hospital Policial, "el personal es muy escaso y los policías evitan cualquier tipo de control psicológico, porque como primera medida preventiva los médicos les retiran el arma", señaló Garino. Al no tener arma, los efectivos no pueden realizar el servicio de vigilancia 222, por lo cual su sueldo se ve drásticamente reducido.
Según el diputado, las evaluaciones psicológicos sólo se realizan "en casos extremos", ya sea por un pedido judicial o por vía administrativa, a solicitud del jerarca, "cuando los problemas son muy notorios", indicó.
Como dato ilustrativo, Garino señaló que solo durante 2008 se retiraron 900 armas a personal policial, principalmente por denuncias de violencia doméstica. "Este dato refleja claramente el problema laboral por el que atraviesa el personal policial. Incluso, el policía más afectado no es el que patrulla las calles, sino el que trabaja en las cárceles", señaló.
La inquietud del diputado surgió cuando un ciudadano le acercó la filmación de un episodio en una oficina de la Intendencia de Montevideo, en el que un policía se desbordó, empujó a una niña, discutió con el público y finalmente agredió al ciudadano que filmaba el acontecimiento. Garino reprodujo el video en la última sesión de la Comisión Permanente, como demostración de la presión y el estrés que sufren a diario los policías.