Pese a que aún no se tienen los resultados de los análisis de laboratorio, las autoridades sanitarias dan por descontado que las tres pacientes internadas son portadores de botulismo -una enfermedad de la que no se tenían antecedentes desde el 2002- y siguen investigando las fuentes posibles de la intoxicación.
El nexo epidemiológico está claro: las tres pacientes son de Paysandú. Pero el director general de Salud, Gilberto Ríos, señaló que es difícil unir todos los casos en un sola fuente ya que una de las pacientes se infectó en noviembre y las otras dos un mes después.
Ayer, en las oficinas del Ministerio de Salud en Montevideo se realizó una videoconferencia con el equipo epidemiológico que se encuentra en Paysandú intentando establecer el origen de la enfermedad.
"En la situación actual, lo único que se puede determinar es que pudieron haber sido dos fuentes, ya que es muy difícil unir un mismo alimento de una persona que se enfermó en noviembre, con dos personas que se enfermaron en diciembre", señaló Ríos tras la conferencia y subrayó que se está interrogando a los familiares de los pacientes, investigando los alimentos que consumieron en sus domicilios y en los negocios en que fueron comprados.
El botulismo es una intoxicación grave causada por una toxina producida por la bacteria Clostridium botullinum que por lo general se encuentra en los alimentos enlatados o en conserva. Esta es la hipótesis más firme que se maneja hasta el momento. En los últimos casos, en 2002, ese fue el origen.
Pacientes con respirador
El subsecretario de Salud, Jorge Venegas, dijo a El País que las pacientes internados están en una "situación compleja" por la característica de la enfermedad "que produce grandes problemas a nivel del sistema nervioso central como periférico". Las tres personas infectadas están siendo asistidas con respirador artificial. "El hecho de que estén entubadas ya de por sí agrega problemas", dijo el director general de Salud, Gilberto Ríos.