La situación de alerta meteorológica que se anunció para el día de ayer y que efectivamente se tradujo en precipitaciones alteró el normal desarrollo del "operativo retorno" que señala el recambio de turistas luego de la primera quincena de enero.
Desde la terminal de Tres Cruces se tomaron las medidas más significativas. Autoridades de la terminal decidieron sobre la tarde levantar la terminal improvisada en la calle La Paz (la del Estadio Centenario estaba cerrada debido a la actividad futbolística que tuvo lugar allí por la copa Bimbo) y recibir a todos los pasajeros en la terminal, que actualmente opera a un 55%.
"Tomamos esta medida pensando en el pasajero. Intentaremos que no se retrasen demasiado las llegadas y que los ómnibus no tengan que estar esperando, pero ante la tormenta que parece venirse, teníamos que pensar en quienes están llegando, y que lo hagan a un lugar en el que no tengan complicaciones por el clima", señaló Osvaldo Torres, jefe de control de la terminal.
Además, miles de vehículos se volcaron a las rutas desde el sábado, último día del recambio de turistas que acompañó el fin de la primera quincena de enero. Si bien se esperaba que el pico de movimiento en los regresos se registrara sobre la hora 22, los anuncios de tormenta y el cielo encapotado sobre la tarde hicieron que muchos viajeros esperaran aún hasta más tarde. Al caer la tarde, Policía Caminera estimaba que entre 1.800 y 2.000 vehículos pasaban por hora por el peaje de Pando, "enlentecidos por la lluvia pero sin retenciones", según señaló a El País el jefe de prensa de Caminera, Ruben Fernández.
Debido a los fuertes vientos, varios árboles cayeron en las cercanías de la rutas 2 y 24, por lo que el personal se dedicó buena parte de la tarde a examinar zonas que pudieran haber quedado cortadas por estas caídas, aunque al cierre de esta edición no se había registrado algún tipo de siniestro o accidente importante, salvo una colisión en la intersección entre las rutas 8 y 34 (Empalme Olmos) con lesionados leves.
También hubo muchos que quisieron pegar la vuelta temprano. Al mediodía se registró un flujo de tránsito mayor a los 2.800 vehículos por hora, sobre el peaje de Pando. El punto crítico ha estado en el tramo que va desde La Floresta a Montevideo. El jerarca informó que el viernes 14 pasaron, durante toda la jornada, 24.000 coches por el peaje de Pando y 4.000 por el peaje de ruta 11. Ayer, entre las seis de la mañana y las 20 horas, el flujo se incrementó a 32.000 por Pando y 6.000 por ruta 11.
Debido a que se esperaba un mayor movimiento de vehículos para ayer, se planeó movilizar unos 200 efectivos que realizaron controles divididos en tres turnos. De ellos, 20 trabajan normalmente en oficinas centrales, pero fueron sacados a la calle durante el verano para reforzar los controles.
Las cifras
4.000 servicios funcionaron en Tres Cruces y la terminal improvisada de La Paz, entre salidas y llegadas, durante el fin de semana.
1.800 coches por hora pasaron por el peaje de Pando ayer, según datos de Caminera. El regreso fue "lento pero sin retenciones".
Datos de los Primeros 15
Al terminar la primera quincena del año, el ministro de Turismo Héctor Lescano señaló que al país ingresaron 10% más de turistas, mientras que los operadores hablan de "buena" temporada.
En Rocha, donde los principales balnearios estuvieron "a full" la primera quincena, existe optimismo de cara al futuro. "La Paloma espera una segunda quincena positiva y una buena temporada en general", dijo a El País Daniel Urioste, empresario inmobiliario y hotelero. En puntos como Punta del Diablo, son momentos de recambio de tipo de turistas: los más jóvenes dan paso a veraneantes más viejos, con lo que se espera que el ritmo saturado del balneario se descontinúe en estos días.
Las cifras fueron auspiciosas en casi todas las playas. Piriápolis tuvo un 95% de ocupación durante la primera quincena, con una ascendente presencia de chilenos, 57% más que el año pasado. Llamó la atención el movimiento sobre el Puente de San Martín: 40.000 personas en todo el fin de semana.