DIEGO FERREIRA
Las oficinas estatales aún están acomodándose a la aplicación del decreto que obliga a los funcionarios a cumplir un mínimo de seis horas, vigente hace ya 46 días. Así, algunos servicios del Estado aún funcionan como lo hacían antes del decreto.
Los ministerios no han visto trastocada su operativa ante el decreto que rige desde el 1° de diciembre. En general, ya cumplían los horarios estipulados en la nueva norma: de 8 a 18 horas, como horario único de labor, y de 9 a 17 para la atención del público.
Sin embargo, existen algunas secretarías de Estado que están tramitando ante Presidencia la habilitación para que ciertos servicios puedan cumplir horarios distintos a los previstos en el decreto. Para ello, invocarán el artículo 4° del texto que admite excepciones siempre que sean fundamentadas. En otros ministerios, mientras esperan el visto bueno del gobierno, se trabaja por fuera de la normativa; tal es el caso de algunas áreas del Ministerio de Educación y Cultura (MEC).
"Nosotros estamos funcionando con el régimen que teníamos en algunas áreas antes del decreto. En la radio, Canal 5, en sectores del Sodre, los museos, en la parte de atención al público en la Dirección Nacional de Registro. Son actividades que no tienen que ver con el horario de los trabajadores sino con el horario de funcionamiento de la oficina", explicó a El País el director de Secretaría del MEC, Pablo Álvarez.
En cambio, en el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) se esperará la habilitación para permitir un horario excepcional en servicios y áreas de asesoría. "Hasta tanto no nos autorice el Poder Ejecutivo, nos vamos a ajustar al decreto", dijo el director de Secretaría del MGAP, Alberto Castelar.
A fin de fiscalizar el cumplimiento del horario, los funcionarios deben registrar la entrada y salida del trabajo marcando tarjeta o dejando una impresión dactilar en el reloj biométrico. El decreto impone sanciones que van desde la observación hasta los 180 días de suspensión para quien no acate la norma; sin embargo desde su aplicación no han existido funcionarios sancionados, dijo el dirigente de la Confederación de Organizaciones de Funcionarios del Estado (COFE), Luis Bazzano. "No era dable pensar que iba a haber sancionados porque la gente cumple con sus obligaciones: va a trabajar y cumple su horario", dijo el sindicalista. "Nosotros protestamos por una razón de principios, porque el nuevo sistema disciplinario que tiene el decreto desconoce las garantías del sumario", criticó.
INIquidades. A su vez, desde los ministerios aseguran que son muy pocos los casos de funcionarios que tuvieron que adaptar su horario a causa del decreto. Básicamente, se trata de profesionales y técnicos que cumplían menos horas como compensación por no recibir ajustes salariales. Según el informe de 2009 sobre vínculos laborales con el Estado, a cargo de la Oficina de Servicio Civil (ONSC), en la Administración Central hay 3.876 profesionales.
En tanto, Bazzano sostuvo que hay "unos cientos" de profesionales que trabajan en la Administración Central en situación de iniquidad salarial. Hay abogados que trabajan en Consejos de Salarios que tienen firmado un convenio en el que el Ministerio de Trabajo (MTSS) se comprometió a reducir la jornada laboral porque no podía darles un aumento. Así, "el decreto estaría violando aquello con lo que se comprometió" el MTSS, esgrimió Bazzano como ejemplo.
Este argumento ya fue manejado en noviembre pasado cuando COFE presentó un recurso administrativo con 3.000 firmas en contra del decreto, y una acción de amparo ante el Poder Judicial con el mismo fin. No obstante, la Justicia rechazó los argumentos sindicales.
Ahora, COFE espera que los ministerios corrijan las iniquidades a partir de la discusión de una nueva escala salarial, anunciada para febrero o marzo. En caso contrario, podría darse un nuevo choque entre el Estado y sus trabajadores.
"Si para el mes de marzo no hay respuestas, estos funcionarios que abrieron un compás de espera apostando a la negociación, seguramente volverán a reclamar con fuerza", remató Bazzano.