PUNTA DEL DIABLO
Hace mucho tiempo que varios boliches de las playas Rochenses dejaron de ser los locales con aire "hippie" que tiempo atrás caracterizaba al lugar y se convirtieron en empresas que invierten en tecnología para facilitar el acceso de sus clientes y evitar a los "colados". Una de las novedades es el registro por huellas dactilares que implementó Bitácora Bar. Los clientes que hayan comprado el pase "vip" a $ 1.500 antes de la temporada, grabaron su registro dactilar en Montevideo y así, consiguieron tener la entrada libre a todas las fiestas. Una vez en el boliche, apoyan un dedo contra el lector que reconoce su identidad.
El dispositivo -que cuesta unos US$ 5.000- fue desarrollado por los dueños del boliche junto con un programador amigo.
Durante estos días, Bitácora mueve unos 4.000 clientes por noche, cifra que crece en 1.000 personas más los fines de semana, aseguró Gabriel Barros, uno de los propietarios.
A esto se suman las 1.200 personas por día (1.500 durante el fin de semana) que concurren a El Pico, boliche que además cuenta con una nutrida cartelera de conciertos y fiestas que incluye a Martín Buscaglia (mañana) y que tuvo a grupos de reggae como El Congo o Nonpalidece, además de fiestas electrónicas. "El boliche es nuevo, y está en medio del monte. Son cuatro cuadras casi a oscuras", explicó Santiago Giovanini, uno de los dueños. "En algunos conciertos esperábamos más público, pero creo que eso pasará con el tiempo, cuando el lugar se posicione un poco más", comentó.