Brasilia | El gobierno brasileño está diseñando un programa para acabar con la pobreza extrema en el país, prioridad de la flamante presidenta Dilma Rousseff, anunció ayer la nueva ministra de Desarrollo Social y Combate al Hambre, Tereza Campello.
El programa será similar al del gigante PAC, el programa de aceleración del crecimiento con el que el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva impulsó millonarias inversiones en infraestructura y que estuvo a cargo de la propia Rousseff, entonces jefa de Gabinete.
"Vamos a construir un modelo de gestión, como hicimos con el PAC, con metas y controles claros, para prestar cuentas a la sociedad y a la prensa sobre la marcha de esas metas", dijo la ministra citada por la estatal Agencia Brasil al terminar una reunión con Rousseff.
"No vamos a atacar la pobreza apenas con políticas de transferencia de renta. Nuestra agenda es de inclusión social y productiva, de ampliación de la red de servicios públicos, del saneamiento, con oferta de agua, salud, educación y calificación profesional", dijo.
Unos 20 millones de brasileños, de 40 millones que eran, salieron de la pobreza en los ocho años de gobierno del expresidente Lula da Silva -y la tasa de desempleo bajó de 10,5% a 6,9%-, que terminó hace hoy una semana.
Su sucesora prometió, al jurar el cargo, que su prioridad será acabar con la miseria en la que todavía viven más de 20 millones de habitantes en Brasil.