"En salud mental estamos fritos; ahí no funciona el sistema todavía", dijo Olesker

El ministro repasó la reforma en jornada de Partido Comunista

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El acceso a los servicios de salud mental es una de las prioridades del ministro de Salud, Daniel Olesker, según afirmó ayer durante un Encuentro Nacional de Salud del Partido Comunista (PCU).

El ministro reconoció que, en materia de salud mental, "no funciona el sistema todavía", ya que los servicios son pagos y acceden sólo aquellos con alto poder adquisitivo. "Ahí estamos fritos", admitió.

En ese sentido transmitió a unos 50 militantes comunistas sus ideas en torno a un programa "innovador". A modo de adelanto, planteó "que haya ocho grupos temáticos que den respuesta rápida y gratuita" a quienes lo soliciten. Dijo que no se trataría de "psicoterapia" o tratamientos "estructurales", sino el tipo de asistencia que se necesita, por ejemplo, cuando se está cerca del suicidio.

También manifestó preocupación en cuanto a las políticas de salud hacia la adolescencia. Dijo que el presidente José Mujica le pidió especial atención, ya que es un "hueco" que "la derecha" puede aprovechar, como lo ha hecho con la campaña para bajar la edad de imputabilidad, que catalogó de "represiva".

Olesker afirmó que tanto él como el subsecretario, Jorge Venegas, tienen "una visión crítica" sobre cómo funcionaban los programas sanitarios durante la administración de Tabaré Vázquez. Explicó que antes estaban "muy aislados" y que "ahora se está caminando, aunque con dificultades, hacia una visión integral".

En tanto, se enorgulleció de haber empezado a reglamentar la ley de salud sexual y reproductiva, ya que "entre 2008 y 2010 los frenteamplistas nos preocupamos demasiado en resolver si había estado mal que vetaran el artículo referido al aborto -que, definitivamente, estuvo mal- en vez de reglamentar". Agregó que "lo fundamental es asesorar a los jóvenes" en asuntos de sexualidad.

Eduardo Lorier, secretario general del PCU, también hizo uso de la palabra. Advirtió que "la reforma ha sido y es centro de profundos y vastos ataques de la derecha", ya que "toca poderosos intereses", y en ese sentido agregó: "Si no estuviéramos metiendo el dedo en la llaga, los titulares de prensa nos felicitarían".

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