Las olas recorrieron 16.000 kilómetros

Desastre. De Japón llegó hasta Chile; cientos de miles de personas fueron evacuadas

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AP, AFP, ANSA Y EL MERCURIO/GDA

Miles de personas fueron evacuadas en Ecuador y Chile por las alertas que siguieron al tsunami que azotó a Japón. Aunque sus olas, que fueron de más de 10 metros en el país asiático, llegaron con mucha menos fuerza a las costas suramericanas.

A las 22:10 de Uruguay el gobernador marítimo de Isla de Pascua, Claudio Montenegro, confirmó que el mar se había recogido hasta 80 centímetros. Media hora más tarde, el ministro del Interior Rodrigo Hinzpeter informó que en esa zona se habían detectado variaciones en el nivel del mar de 54 centímetros, situación que se estabilizó aproximadamente una hora más tarde. Al cierre de esta edición, en Chile, aún estaban alertas por olas que pudieran sobrepasar los tres metros.

En el país gobernado por Sebastián Piñera hubo cientos de miles de evacuados por precaución: 10.000 en la región de O`Higgins, 120.000 en el Biobío y 130.000 en Antofagasta; todos residentes de áreas costeras. En la isla de Pascua se evacuó a cerca de 4.500 personas.

Casi al mismo tiempo que Hinzpeter hacía su anuncio, el presidente ecuatoriano Rafael Correa informó que las olas habían impactado en las Galápagos y que "los efectos son prácticamente imperceptibles".

"En San Cristóbal se retiró el mar 30 metros y luego entró hasta el malecón y continúa ingresando. No se registra pérdidas de vidas", dijo, agregando que el agua "entró a la zona urbana, sin mucha fuerza". De todas maneras, en el continente se registraron olas de dos metros y medio de altura, señaló.

Más temprano y por prudencia, había ordenado que a lo largo del día se evacuara a 242.000 personas en las zonas costeras de todo el país.

En Colombia el almirante Álvaro Echandía, comandante de la armada, declaró que "en El Salvador llegó la primera ola de 30 centímetros y 15 centímetros la segunda". Allí esperaban olas de hasta 80 centímetros de alto. "En algunos lugares seguramente la ola llegue con un poco de fuerza, en los sitios más bajos es posible que haya algo de inundación, pero esperamos que no haya problemas graves", continuó.

En varios países de Centroamérica hubo miedo y preparativos para la llegada de las olas.

La hondureña Comisión Permanente de Contingencias instó a las autoridades a restringir la navegación y abstenerse de realizar actividades en las playas.

El general Mario Perezcassar, jefe de la Defensa Civil de Nicaragua, anunció que unos 3.000 militares y policías nicaragüenses estaban listos para prestar auxilio. Los presidentes guatemalteco Álvaro Colom y panameño Ricardo Martinelli emitieron mensajes de tranquilidad a sus conciudadanos.

En Perú, la autoridad de los puertos, Frank Boyle, dijo que los de la costa quedarían cerrados hasta que los "reportes marítimos indiquen normalidad en el litoral peruano".

MÁS TEMPRANO. Pero el primer gran eco del tsunami que golpeó a Japón se sintió en Indonesia, donde el volcán Karangetang, uno de los más activos del país, entró en erupción en la islas Célebes horas después del terremoto. El Karangetang comenzó a expulsar por su cráter nubes de gas y lava que descendió por sus laderas.

Las autoridades indonesias comenzaron a evacuar a los residentes que viven en las aldeas cercanas al volcán y por el momento no disponían de información acerca de eventuales daños materiales o víctimas.

La montaña, de 1.784 metros de altura y ubicada en la isla de Siau, ya entró en erupción en agosto y causó la muerte de cuatro personas.

Pero luego de la erupción en Indonesia las primeras olas del tsunami llegaron a Hawai y a la costa oeste de Estados Unidos, provocando la evacuación de miles de personas y causando una muerte en California.

El Centro de Alertas de Tsunamis del Pacífico precisó que las primeras olas arribaron a las 11:24 horas de Uruguay a las costas de Waianae, poco antes de tocar Waikiki, la playa de Honolulu, capital del archipiélago.

Las olas medían unos 50 centímetros cuando alcanzaron Nawiliwili, en la isla de Kauai, y unos 70 en Barbers Point, en Oahu, según funcionarios de un centro de emergencia. "No se han registrado daños por ahora" dijo Gerard Fryer, del Centro de Alertas. La alarma comenzó a sonar unas 5 horas antes de que las olas alcanzaran las zonas costeras y los habitantes fueron evacuados.

Luego de alcanzar Hawai, el oleaje llegó a la costa oeste estadounidense, 12 horas después del sismo en Japón. "Llegó el tsunami", dijo hacia las 14:30 horas de Uruguay Mike Murphy, jefe de urgencias de la ciudad de Port Orford, en Oregon.

Las autoridades habían lanzado una alerta de tsunami en todos los estados de la costa pacífica de Estados Unidos, desde Alaska hasta California. Allí una ola anómala causó la muerte de un hombre y heridas a otras tres personas, que se acercaron a ver qué ocurría en el océano.

Miles de personas fueron evacuadas de mañana en ese lugar: unas 7.000 fueron desalojadas de la zona portuaria Crescent City, unos 500 km al norte de San Francisco, donde una ola había alcanzado los 2,5 metros de altura.

Más tarde, las costas pacíficas de México vieron olas de entre 20 y 70 cm de altura, lo que significó un "peligro moderado", sin que se reporten víctimas o daños materiales. "Estos reportes muy leves de cambios en la altura del mar no generan preocupación alguna", dijo al canal televisivo Milenio José Luis Vergara, vocero de la secretaría de Marina.

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