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Tras mostrar una rápida recuperación de la crisis y tasas de crecimiento mayores a las esperadas para el año 2010, los países de América Latina deberán calibrar sus políticas para evitar el sobrecalentamiento de sus economías en 2011.
La fortaleza que mostraron las economías latinoamericanas, sustentada en políticas fiscales responsables, holgadas reservas internacionales y una fuerte demanda interna, les permitió recuperarse rápidamente del impacto de la crisis económica que golpeó al mundo a fines de 2008 y en 2009, y lograr una sólida expansión este año.
Sin embargo, los analistas señalan que el efecto de esta rápida recuperación no comenzó a percibirse en países como Brasil y Argentina.
En Brasil la tasa de inflación anual alcanzó 5,2%, superando la meta proyectada del gobierno de 4,5%. Similar situación se observa en Argentina, donde la inflación según el gobierno será de menos de 11% en 2010, aunque consultoras privadas estiman que alcanzará el 22%.
El ministro de Hacienda de Brasil, Guido Mantega, quien seguirá en el cargo cuando asuma la presidenta electa Dilma Rousseff el 1° de enero, dijo que 2011 será un año de "contención fiscal" y que estará marcado por la reducción del gasto.
Este tipo de medidas, que varios países se verán obligados a tomar, conducirán a una desaceleración económica.
Walter Molano, jefe de investigaciones económicas y financieras de BCP Securities, opinó que el próximo año para América Latina seguirá siendo "positivo" a pesar de la desaceleración, aunque advirtió que el panorama no es del todo claro.
"Ese es el escenario base. Si tenemos un problema mucho más grave en Europa, que quizá se está empezando a ver en Irlanda, y si la economía de China empieza a desacelerarse, dado que los chinos están bastante preocupados también por la inflación, entonces puede cambiar ese escenario base y puede ser que la región tenga un año más complicado", dijo.
PROYECCIONES. Según una estimación del Fondo Monetario Internacional, América Latina crecerá 4% en 2011, comparado con el 5,7% pronosticado para 2010. "Tampoco es que la región esté en un gran peligro. Estamos hablando de que quizá la tasa de crecimiento va a ser menor, no va a haber tanta abundancia como este año. Lo que ayuda mucho es el tipo de cambio flexible, todos los países tienen tipos de cambio que flotan, y mantener niveles de reservas internacionales altas", explicó Molano.
Brasil proyecta crecer 7% para fines de este año pero sólo 5% el próximo, al igual que México, que estima una expansión de 4,8% en 2010 pero de casi un punto porcentual menos en 2011, 3,9%.
Venezuela, el único país sudamericano que tendrá una contracción económica este año, estimada en hasta 2%, espera crecer 2% en 2011. No obstante, los analistas privados consideran que podría caer 1%.
Carola Sandy, economista para América Latina del Credit Suisse Group, dijo que aunque se observará una desaceleración, los niveles de crecimiento "van a ser buenos", y destacó la rápida reacción de los bancos centrales latinoamericanos de subir las tasas de interés desde el segundo trimestre de 2010 para enfriar un poco las economías ante los primeros signos de sobrecalentamiento.
"Se está tratando de llevar a niveles de crecimiento más sostenibles y yo creo que estos bancos centrales van a seguir haciéndolo así", explicó.
"No estamos esperando presiones inflacionarias fuertes con respecto a los balances fiscales, hemos visto mucho el buen trabajo de la mayor parte de los gobiernos. Tampoco esperamos sorpresas, justamente porque los balances fiscales están saludables; tampoco vamos a ver emisiones muy grandes en mercados de capital y las cuentas externas se mantienen bien", comentó.
CONSEJOS. Un ajuste fiscal con un fuerte recorte de gastos y presupuesto, y mantener la independencia de los bancos centrales son las mayores recomendaciones de los analistas para los latinos. En esa línea, el ministro de Economía de Perú, Ismael Benavides, dijo en noviembre en una exposición del presupuesto 2011 ante el Congreso que "los elevados riesgos externos exigen tomar una posición conservadora".
El FMI señaló en un estudio sobre las perspectivas económicas de las Américas que las economías emergentes deberán hacer frente a las consecuencias de su relativo éxito retirando el estímulo inicial y adoptando "una posición neutra y, a la larga, contractiva", recomendación dirigida especialmente a Sudamérica. A México y los países de América Central, cuya recuperación depende en gran parte de las perspectivas de EE.UU., el FMI aconseja "adoptar políticas orientadas a potenciar el crecimiento a largo plazo".
En las puntas
PARAGUAY (EL MEJOR)
En su Balance Preliminar de la economía de la región, la CEPAL situó a Paraguay como el país de mayor crecimiento en 2010, con una expansión anual del PIB de 9,7%. En el tercer trimestre del año, este indicador trepó 13 puntos, sobre todo gracias al crecimiento del sector agropecuario.
La inflación se sitúa en 5,7% del PIB, y esperan cerrar el año con el indicador en 7,5%.
El déficit de la cuenta corriente llega este año al 2,2% del PIB.
En 2010 los ingresos fiscales aumentaron y el resultado fiscal será equivalente a un 0,5% del PIB.
VENEZUELA (EL PEOR)
Según el Banco Central venezolano, el PIB acumulado de 2010 cayó 2,4%, y la economía de este país es, junto con la de Haití, la única de América Latina que no crecerá este año. En 2009, el PIB venezolano también cayó, fue en un 3,3%.
Hasta octubre, la inflación anual llegaba al 27,5%, después de alcanzar un pico de 31% anual en junio.
Hacia el final del tercer trimestre del año, Venezuela tenía una deuda externa equivalente al 10,8% del PIB, y una deuda interna correspondiente al 9,3% del PIB.
En el tercer trimestre de 2010, la tasa de desempleo tuvo un promedio de 8,9%.