PABLO ANTÚNEZ
El interés de los citadinos por realizar inversiones en el sector agropecuario creció sustantivamente durante 2010, impulsado por la suba del precio internacional de los granos y de la carne, principalmente.
Empresas que se encargan de intermediar entre los intereses de los inversores y las colocaciones reales de capital en el campo aseguran que la principal limitante para crecer va por el lado de la oferta y no por captar inversores pese a que las opciones que ofrecen son variadas: engorde de ganado, cría bovina y cultivos de granos.
La opción de participar en proyectos de capitalización e inversión en carne o granos, donde la rentabilidad ofrecida por las empresas es muy superior a la que ofrecen los bancos, está despertando el interés, incluso, de productores agropecuarios que buscan diversificar sus empresas o crecer, cuando la escala es una limitante importante.
Para Portfolio Ganadero de la empresa Berrutti United Breeders & Packers fue un año de demandas insatisfechas, dado que superaron ampliamente la oferta del producto.
El negocio que ofrece esta empresa se centra en la adquisición de un camión de vacas (mínimo 30 animales), libre de animales viejos y con libre de preñez corroborado por ecografía, que son engordadas y destinadas a la faena.
"La principal limitante para crecer más es conseguir la oferta", aseguró a El País Alejandro Berrutti, principal de la empresa. Hoy Portfolio Ganadero está manejando 7.000 animales (entre vacas y novillos), con una inversión mínima de US$ 13.000 y en el ejercicio cerrado al pasado 30 de julio, la rentabilidad para el inversor fue de 33,7%. Hoy, con un ganado caro, el inversor está haciendo un promedio de dos ciclos de engorde por año.
Berrutti aseguró que el perfil del inversor es muy variable. En su mayoría son uruguayos que viven en la ciudad, pero también hay algunos productores agropecuarios.
"Es un clásico citadino, un inversor de pantalón gris y sin saco azul. Gente tan sencilla que a veces te sorprende", explicó el empresario que sostuvo que choferes y repartidores de alimentos se dan la mano con empresarios del segmento hotelero o comerciantes, que nada tienen que ver con el campo.
"Hay un chofer que lleva invertidos arriba de US$ 350.000", admitió Berrutti a El País, asegurando que ya perdió, hace tiempo, el poder de asombro.
Portfolio Ganadero comenzó como un sistema de cría en septiembre de 2007 y luego pasó al engorde de ganado, posibilitando a los inversores incursionar en un rubro nuevo que conocen poco, pero que les permite estar tranquilos porque la empresa les cuida la inversión.
IMPARABLE. Por su parte, Gustavo Basso, uno de los principales de la empresa Conexión Ganadera, iniciativa que nació el 16 de septiembre de 1999, también aseguró que, en el caso de su proyecto, la demanda es desbordante y creció bastante en 2010, pese a que el ganado se encareció.
"La dificultad más grande hoy no pasa por conseguir inversores, sino por conseguir los campos ganaderos para desarrollar la actividad. Si tuviéramos mayor disponibilidad de campos, el crecimiento habría sido mayor", sostuvo el empresario.
Conexión Ganadera ofrece varias opciones de capitalización, desde inversión inmobiliaria hasta la compra de un ternero. En este caso también los inversores son extra sector agropecuario y no sólo son uruguayos sino que también vienen del exterior. La inversión mínima es de US$ 25.000 y la rentabilidad media es de 12% (neto), afirmaron a El País en la empresa.
Basso aseguró que el perfil del inversor "es amplísimo" y va desde el pequeño ahorrista hasta gente de mucho dinero que busca diversificar y juega algunas cartas dentro del sector agropecuario. Si bien la mayoría de los inversores son uruguayos, los argentinos están apostando fuerte a estas inversiones, aseguró Basso.
"Fue un año más con expectativa de seguir ampliando la posibilidad para que el inversor pueda crecer", agregó el impulsor de la idea.
AGRICULTURA. Pero en el mercado no sólo hay empresas que ofrecen inversión en proyectos ganaderos, los granos y la forestación también tienen su lugar. Con el auge de la agricultura y precios internacionales altos, los granos siguen captando inversores.
"Hay un interés permanente", aseguró a El País Sebastián Gutiérrez, principal de la empresa Uy Invest. En este caso, el 80% de los inversores son argentinos, donde el auge de los granos pegó más fuerte que en Uruguay, aunque también hay uruguayos. Se trata de empresarios, comerciantes y ahorristas que están fuera del sector agropecuario que lo ven muy atractivo y diversifican apostando a crecer con los rubros agrícolas. También en el caso de esta empresa, la mayor limitante para crecer, no está dada por el lado de los inversores, sino por el hecho de poder conseguir campos agrícolas para poder desarrollar los proyectos. "La demanda es permanente", aseguró Gutiérrez.
La propuesta consiste en un negocio a riesgo y el cliente pasa a formar parte de una sociedad en la que se planta soja, maíz, trigo o cebada dependiendo del campo.
Anualmente se cierra el ejercicio productivo y se reparte la ganancia. El monto mínimo de inversión es de US$ 20.000 y no se asegura una rentabilidad, pero a grosso modo, en un promedio de cuatro a cinco años se acerca al 20% o 25%.