LONDRES | Los aeropuertos europeos, empezando por el de Heathrow en Londres, comenzaron a recuperar paulatinamente la normalidad ayer y pusieron los medios para empezar a hacer volar a los miles de pasajeros que se quedaron bloqueados en medio del caos provocado por la nieve que desde el sábado afecta al transporte en las capitales del continente.
El primer aeropuerto británico, que también es el de mayor tráfico de Europa, reabrió su segunda pista antenoche, devolviendo la esperanza a miles de pasajeros, muchos de los cuales viajan para pasar las fiestas con sus familias. "Aseguramos un 70% del tráfico previsto, es decir unos 900 vuelos", informó Heathrow.
La compañía que gestiona el aeropuerto, la filial del grupo español Ferrovial BAA, precisó que estaba "trabajando con las aerolíneas para regresar a un programa normal de vuelos lo más rápido posible", en un comunicado publicado en Internet, donde pidió disculpas a los pasajeros por los "trastornos" y dijo hacer todo lo posible para "hacerlos viajar" cuanto antes.
Los trenes Eurostar también operaron en un régimen "casi normal" entre Londres y París, y Bruselas, aunque la compañía advirtió que aún se registraban retrasos por las limitaciones de velocidad vigentes.
En Francia, donde también se esperan nuevas nevadas que "perturbarán el tráfico aéreo", la Dirección General de Aviación Civil pidió a las compañías que anularan preventivamente el 15% de los vuelos previstos para anoche en el aeropuerto Roissy-Charles de Gaulle, y 20% de los que habrá en la jornada de hoy.
En Alemania, el aeropuerto de Francfort -uno de los más afectados- registró muchas menos cancelaciones que los días anteriores, y la mayoría fueron a causa del efecto dominó de otros aeropuertos europeos. "Si el tiempo no se degrada, podremos garantizar que un gran número de pasajeros llegue hoy a su destino", declaró ayer una portavoz.
Bruselas, otro de los aeropuertos problemáticos en los últimos días, también volvió a funcionar casi con normalidad. AFP