Ocho de las 14 familias que debieron desalojar sus apartamentos por el derrumbe de parte del edificio en el Parque Batlle -luego de que colapsara un muro lindero en un trabajo que la empresa Teyma realizaba para la ampliación del Santario Americano- están de vuelta en sus casas.
Un estudio elaborado por un arquitecto estructuralista de la propia empresa, que fue compartido con los damnificados, indica que ya no se corre riesgo en dichos apartamentos, luego de hacer las refacciones correspondientes. Sin embargo existen otros seis apartamentos (familias) que todavía no pueden retornar al lugar.
Cuatro de esos apartamentos siguen con fisuras y continúan inhabitables, mientras otros dos fueron directamente demolidos. Los damnificados exigían una solución antes de la llegada de Navidad para todos los afectados. Los edificios que todavía no están para habilitar quedarán reparados en marzo.
"Lo más preocupante ahora es la situación de las familias que no tienen nada, ni hogar ni sus pertenencias, que se fueron con el derrumbe. Tienen que conseguir un arrendamiento urgente para las fiestas. Los plazos corren y la gente está insegura y nerviosa. Si bien hay un acuerdo virtual la indemnización no se ha cobrado", explica Lydia de Souza, representante de las víctimas.
Según De Souza, la negociación ha sido siempre con la aseguradora, "porque la empresa Teyma derivó todo con ella. Y el tema es que si bien existen algunas cifras que ya se estarían acordando, todavía no se ha logrado firmar ningún convenio ni ha salido la indemnización". Además de los daños materiales, se reclaman daños morales.