Los principales aeropuertos de Gran Bretaña y Alemania, el londinense Heathrow y el de Frankfurt, anunciaron hoy la cancelación de los vuelos previstos en el día, dejando miles de pasajeros en tierra, debido a la ola de nieve que azota el continente.
El aeropuerto de Frankfurt, el mayor de Alemania, estaba paralizado esta mañana, y unos 170 vuelos fueron cancelados Un vocero de esa terminal aérea admitió que "el letrero de los horarios está completamente fuera de control".
La situación del transporte terrestre también es crítica, y en Gran Bretaña cientos de conductores debieron pasar la noche en sus vehículos en condiciones polares por los atascos en la autopista M6 del Gran Manchester.
Situaciones similares se reportaron hoy en autopistas francesas del norte y del suroeste del país.
En Italia la nieve provocó embotellamientos de cientos de automóviles en la madrugada de anoche, en particular en Toscana (centro), así como dificultades en el tráfico ferroviario y los aeropuertos.
Horas después, más entrada la mañana del sábado, la protección civil de la región de Florencia seguía sacando coches y camiones de la nieve.
Franco Gabrielli, de la protección civil, aseguró que se había "informado ampliamente sobre las nevadas y los riesgos de que causaran dificultades" y estimó que los automovilistas "habían salido incorrectamente equipados".
El viernes, 15 a 20 cm de nieve y el hielo provocaron derrapes de camiones e interrumpieron totalmente el tráfico en la autopista A1, cerca de Florencia, así como en la A11, entre esta ciudad y Pisa.
Voluntarios llevaron mantas y bebidas calientes a los automovilistas, muchos de los cuales salieron de sus vehículos y se dirigieron hacia las zonas habitadas más cercanas.
En la estación de Florencia Santa Maria Novella, un importante centro ferroviario por el que pasan trenes que unen Milán con Roma, quedaron paralizados ferrocarriles y unos 5.000 pasajeros durmieron en un centro de congresos de la zona.
Los trenes empezaron a circular de nuevo por la mañana, pero con retraso.
El aeropuerto de Florencia suspendió sus vuelos y los pasajeros fueron transferidos a hoteles de la ciudad.
En el aeropuerto de Pisa, que permaneció cerrado durante prácticamente todo el viernes, la Cruz Roja trajo camas plegables y se instalaron dos grandes tiendas de campaña con calefacción para acoger a los viajeros.
Los meteorólogos advirtieron que las intensas nevadas podrían extenderse en los próximos días con temperaturas a nivel polar.
La situación se anuncia particularmente crítica para Gran Bretaña, donde se prevé que la nieve alcance en algunas regiones los 25-30 centímetros.
ANSA Y AFP