RIVERA | FREDDY FERNÁNDEZ
Luego de cinco años de "paños tibios", el Ministerio de Salud dispuso el cierre cautelar de la casa de salud "Mansión Universal" de la ciudad de Rivera debido a múltiples irregularidades. Este año ya habían cerrado 11 residencias de adultos mayores.
En julio pasado el Ministerio de Salud clausuró tres casas de salud para ancianos en la capital riverense, que estaban en trámite para habilitarse, e intimó a otras ocho en situación ilegal a cerrar sus puertas, según una nota publicada por El País, el 17 de julio de 2010.
El cierre de "Mansión Universal" fue comunicado por la geriatra Olga Gómez, pocos días después de una enésima visita en la que constataron, como en otras oportunidades, múltiples carencias e irregularidades. El médico que aparecía como responsable de la atención había renunciado hacía tres meses; sin embargo, la responsable del geriátrico ocultó esa información a las autoridades ministeriales.
Ahora, la Dirección Departamental de Salud está dedicada a notificar a los familiares de esta resolución. El cierre cautelar implica que los responsables de la casa de ancianos -que funciona en un ex hotel de alta rotatividad- tienen 90 días para reubicar a los ancianos o, en su defecto, cumplir con todos los requisitos impuestos, es decir: ofrecer "condiciones adecuadas de alojamiento, pisos dignos en las habitaciones, número adecuado de personas capacitadas para atender los residentes".
La visita anterior fue hace cuatro meses, pocas semanas después, la responsable de esta casa de salud fue procesada por malos tratos, debido a que uno de sus funcionarios ató con una cadena a la cama a uno de los pacientes. En "Mansión Universal" residían 38 adultos mayores, cuatro de ellos, menores de 65 años. Por lo menos cinco de ellos tienen enormes dificultades para desplazarse.
ANTECEDENTES En julio pasado hubo una minuciosa inspección realizada por el MSP en casas de salud de la ciudad. En la mayoría de estas residencias quedó en evidencia que "los derechos humanos de los viejitos estaban por el piso", afirmó la directora departamental de Salud, Aída Gonzálvez.
Agregó que "tras cinco años, en los que la Dirección Departamental realizó frecuentes inspecciones" llegó el equipo de Gómez que encontró serias irregularidades, por lo tanto, concedió un plazo perentorio para cerrar. Hubo dos excepciones: a una casa le dieron un plazo para "mudarse a una finca más grande" y al Hogar de Ancianos María Esther Pombo lo observaron por "atraso en las fichas médicas de los pacientes" y por tener entre alojados a tres menores de 65 años.
DUCHERO CON CABLES PELADOS
Una de las casas de salud sancionadas había pasado de tener 17 pacientes en el mismo espacio donde vivían siete. En otra finca los cables del duchero estaban pelados, por lo tanto, no se cumplían con normas elementales de seguridad. La directora departamental de Salud dijo que "si hubiera aparecido un juez, en lugar de técnicos del MSP, las consecuencias habrían sido peores".