MATÍAS CASTRO
En medio de los estrenos navideños, enfocados sobre todo en el entretenimiento familiar, llegará el estreno anual de Woody Allen: "Conocerás al hombre de tus sueños". Y, como siempre, el reparto del film tiene su interés aparte.
Hay quienes han visto esta película como una vuelta a los comienzos de la extensa filmografía de Allen, ya que se trata de una comedia romántica. También es su vuelta a Londres, su cuarto film allí luego del paréntesis de Vicky Cristina Barcelona y Whatever works (no estrenada en Uruguay). El amor, el sexo, la traición y el temor a la muerte son temas que están presentes otra vez y que, en parte, tienen que ver con la actual etapa de la vida del director. "Esa es mi perspectiva de la vida, que es siempre una experiencia oscura, dura, dolorosa, una pesadilla. La única manera que se puede sobrevivir es si uno miente, se miente. Si no, la vida se vuelve insoportable", había comentado el director durante la presentación del film en la última edición del festival de cine de Cannes.
La historia suma enredos amorosos entre varios personajes. La pareja central está interpretada por Anthony Hopkins y Gemma Jones. Están divorciados y él se casa con una prostituta. Esto hace que el personaje de Gemma Jones busque a un adivino estafador. Al mismo tiempo, la hija de ambos, encarnada por Naomi Watts, atraviesa un matrimonio complicado con un escritor venido a menos, interpretado por Josh Brolin y al mismo tiempo coquetea con su jefe, que es cubierto por Antonio Banderas. El personaje de Brolin, por su parte, se enreda con una musicóloga encarnada por Freida Pinto (famosa gracias a su papel en ¿Quién quiere ser millonario?). Los cruces, idas y venidas entre esos seres se acumulan para desembocar en un final reflexivo, que le da a cada personaje un cierre propio.
"Todas las películas son difíciles de hacer. Ninguna es fácil", explicaba Allen, quien ha dirigido 46 películas y escrito 65 guiones. "Todas implican ansiedad. Sabes que van a comenzar y estás pensando que vas a hacer El ciudadano o El ladrón de bicicletas y que será lo mejor que el mundo haya visto. Pero después, cuando estás en la sala de montaje solamente esperás que la gente la mire. Y todas tus ideas sobre esas películas te van a comprometer. Cuando pones todo junto al editarlo solamente estás luchando por sobrevivir. Así que cualquier película es dura", aclaró. En esa misma entrevista, publicada por la web Moviefone, contaba que la que menos trabajo le dio en ese sentido fue Match point, ya que fue un proceso en el que todas las piezas fueron encajando con naturalidad. "Me sentí muy afortunado al hacer esa película.
El motivo por el que el director escribió esta película, según reconoció, se debió a que estaba interesado en explorar la idea de la fe en algo. Desde su punto de vista, si bien la idea puede sonar un tanto hueca, el hecho es que todo el mundo necesita creer y generarse una ilusión en algo para mantenerse en movimiento. "Y quienes se ilusionan con éxito parecen ser más felices que la gente que no lo logra", explicaba.
Por esa razón se incluye la figura del adivinador falso, quien tiene un peso importante en la trama y marca el derrotero de uno de los personajes principales de la película. La idea de una mujer que se ha sentido decepcionada por muchas cosas en la vida y que, repentinamente, se encuentra con alguien que le da un punto de agarre encajaba perfectamente con esa búsqueda.
En la función de presentación mundial en el festival de Cannes (fuera de la competencia oficial, según él mismo exigió), surgieron ya los primeros comentarios. Una crítica decía que el film "teje y desteje las relaciones complicadas de un grupo de parejas en crisis" y que deja al final un sabor ácido. Por su parte, el público que estuvo presente en la sala la reconoció con una larga ovación (se sabe que el público en Cannes es conocido y temido por sus exageradas muestras, tanto a favor como en contra de las películas que se exhiben).
Por lo que se ha adelantado en las notas de prensa, la idea de base de la película ya está marcada desde la voz del narrador, quien cita a Shakespeare de esta forma: "La vida es como un cuento contado por un loco, lleno de sonido y furia pero carente de significado". Allen dijo, por su parte, con respecto a las cuestiones existenciales del argumento: "Todos estos personajes van dando vueltas en busca del sentido de sus vidas, y encuentran ambiciones, éxito y amor. Se van chocando unos con otros, se hacen daño entre sí y a sí mismos, cometen errores… un caos total". Pero después de eso, el realizador neoyorquino fue un poco más allá: "Pero, al final, cien años después, ellos y todos los demás que habitamos la Tierra ya no estaremos. Y, cien años después, habrá otra generación diferente. Y tras todas nuestras ambiciones, nuestras aspiraciones, los plagios, los adulterios, lo que una vez fue tan trascendente ya no tendrá trascendencia alguna. Dentro de muchos años, el Sol se extinguirá y, con él, la Tierra, y muchos años después desaparecerá el universo. Incluso en el caso de que inventaran una pastilla que te diera la vida eterna, esa eternidad también es finita, porque nada es imperecedero. Todo es estruendo y furia y, al final, no significa nada". Allen se muestra como un tipo pesimista, por ese y otros comentarios que ha hecho. Y por ello, justamente, dijo que hacer películas es una distracción de sus "pensamientos malsanos".
La atracción de antonio banderas
Antonio Banderas interpreta a Greg, el "alto, oscuro extraño" del más sombrío título original (con su alusión a la muerte que se acerca, el "hombre de tus sueños" de la más edulcorada traducción castellana de la penúltima película de Woody Allen. El personaje que viene de afuera y desencadena una serie de sacudones en un entramado de relaciones en precario equilibrio puede derivar de "Teorema" de Pasolini, y más ampliamente de toda una tradición de desconocidos que irrumpen en un medio aparentemente ordenado y lo desordenan. Joseph Losey fue un especialista en el tema: no en vano una de sus películas se llamó "La ronda del sospechoso".
Woody Allen ha insistido en que no eligió a Banderas por una cuestión de cuotas de producción. "Yo no elijo el reparto hasta no tener el guión, y busco siempre al actor que mejor encaje en el personaje", ha dicho. "Cuando conocí a Banderas no me pude resistir. Antonio te seduce inmediatamente. Es guapo, dulce, atractivo. No hay nada oscuro o que te haga sospechar de él".